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Opinión

Alejandro Molina Bortoni

Experto en psicología y desarrollo humano que trabajó con la Selección Mexicana durante el proceso de Ricardo La Volpe. Molina llevará los lectores todo lo relacionado a la psicología y el deporte.

Rayados, ejemplo institucional

2020-08-06 | ALEJANDRO MOLINA
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Hugo González y Dorlan Pabón se reúnen a festejar el cumpleaños del primero, se equivocaron y son separados para la jornada dos. Los jugadores se defendieron un poco en sus redes sociales con pretextos, les falta asumir. No se trata de satanizarlos, pero siguen siendo señales de la irresponsabilidad. Tanto el arquero como el delantero se reunieron sin tapabocas y ponen en riesgo al resto del plantel.

Hoy, celebro al Club de Futbol Monterrey, porque muestra congruencia y asume la responsabilidad frente al protocolo y el riesgo. La columna pasada invité a los líderes a asumir su papel como ejemplos ante la pandemia. Ahora toca reflexionar sobre la parte organizacional. Si algunos miembros de los equipos a los que pertenecemos no se alinean con los protocolos establecidos por los expertos y si el gobierno no impone consecuencias a la falta de los mismos, las organizaciones, entiéndase empresas, clubes deportivos y otros similares, sí deben hacerse responsables de la contención de sus miembros.

Muy bien por Duilio Davino, quien declaró antes del partido de Monterrey: “No van a hacer el viaje, obviamente se rompió el protocolo de sanidad, fue una reunión, no había cubrebocas, preferimos apartarlos, hacerles la prueba y hablar con ellos”. No se trata de un castigo, sino de calcular las consecuencias de las malas decisiones de los jugadores.

Seguimos actuando sin entender la sana distancia y la importancia del cubrebocas, las medidas mínimas. No se asume la realidad y la información de la multiplicación de casos. No te puedes reunir, es un tema de profesionalismo.

La situación es que nos encontramos frente al reto de crear nuevo contrato social que como comunidad tenemos que asumir. El contrato social se refiere a los acuerdos que los grupos humanos asumen para vivir en paz y en libertad. Este concepto data desde el año 1762 y fue desarrollado por Jean-Jacques Rousseau.

¿Y por qué hablo de un nuevo contrato social? Porque las reglas cambiaron para el mundo entero con la pandemia y estamos en el reto de entender las nuevas formas de comportamiento. Las instituciones deben ejercer su influencia para crear conciencia sobre estos acuerdos sociales y desarrollar en sus miembros la capacidad para tomar decisiones acordes con las necesidades actuales del cuidado común. Mientras más tardemos en actuar, las consecuencias se seguirán agravando.

Estimados lectores, hagamos lo propio en nuestros ámbitos organizacionales. Cierro retomando y sumándome a la declaración del Club de Futbol Monterrey Rayados:

“Convocamos a todos los integrantes del Club, a nuestra afición y a la comunidad en general a seguir de forma estricta las indicaciones de las autoridades de salud”.

“Revitalízate, vuelve a la esencia de lo que te da el éxito”.

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