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Opinión

Christian Martinoli

Uno de los mejores cronistas deportivos en México, trabaja para TV Azteca y ha colaborado con RÉCORD desde 2010.

Varo mata todo

2021-03-04 | CHRISTIAN MARTINOLI
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Si te dicen que vas a ganar el triple y después te das cuenta que, en efecto, ganas el triple y además trabajas menos, difícilmente alguien podría negarse a semejante negociación. 

Ese es el extraño caso de Leonardo Fernández, jugador que Tigres adquirió hace rato y que tras un préstamo al futbol chileno y un gran semestre en Toluca, por fin lo tuvieron en sus filas y han decidido utilizarlo poco.

Suena raro que un elemento tan joven al cual llevas un rato apostándole a su crecimiento futbolístico e incluso a la adaptación a la Liga MX en otro sitio, bajo la típica práctica del pudiente llamada “prueba y error”, acto que se realiza para ver la evolución y los tamaños de tu activo sin que te perjudique o beneficie directamente, pero observando cómo se puede ir aceitando la confianza y el juego de tu futbolista para tus intereses futuros.

Tigres vio disfrutar a Fernández, cierto, dentro de un Toluca sin pies ni cabeza que deambulaba por los campos de juego y en donde el que se saliera del rol cansino del resto podría salvar su cabeza. El uruguayo fue un sol dentro de tanta oscuridad y logró ser uno de los mejores elementos del torneo, por eso cuando Toluca preguntó por un precio desde Nuevo León, lo tasaron básicamente para que ningún equipo quisiera adquirir sus derechos deportivos.

Hasta ahí podría ser normal que los felinos no quisieran desaprovechar la oportunidad de tener a la revelación del certamen dentro de sus filas y soñar con que André-Pierre Gignac encontrara un cómplice explosivo en la zona ofensiva del cuadro de San Nicolás.

Sin embargo, quizá el plan de Ferretti fue el de hacer caja vendiendo al charrúa a un precio que consideraban justo por lo hecho en Toluca y pues al no poder realizar ninguna operación, tendría entonces que adaptarlo a las necesidades tácticas de un equipo formado desde hace rato y que prioriza el orden de atrás para adelante en donde además no se pueden tener las libertades de movimiento de las que gozó en el Estado de México el escurridizo uruguayo, aunado a un grado físico de sacrificio tan grande que ni
el mismísimo francés puede negarse o mucho menos resistirse a realizar.

Fernández, en números, ya lleva más presencias en Tigres que en Toluca; sin embargo, en minutos básicamente tiene los mismos vestido de amarillo que de rojo. El asunto claro está en la producción de gol y de asistencia que actualmente lo dejan contra las cuerdas y con pocos argumentos ante un viejo lobo de mar como Ricardo Ferretti, que no se tienta el corazón un segundo en dejar sentado desde hace tiempo a un activo muy costoso del club universitario.

Paradójicamente, el martes contra Toluca, Tigres perdió contra el mismo estilo de juego que lo hace ganar y aun así con escasa generación de llegadas ante el cuadro de Cristante, Tuca no hizo cambios, porque consideró que los 11 que arrancaron el juego venían trabajando bien y que su parado táctico presentaba a seis elementos ofensivos y, por ende, pues no vio la necesidad de modificar nada.

O Fernández bajó su nivel, entrena mal, no se adaptó a las necesidades del equipo o simplemente por ahora no le ven utilidad o quizá, porque también se vale, el DT no lo quiere.

El hecho es que desde afuera y sólo desde afuera se nota que Tigres por ahora le salva la cartera al jugador, pero le arruina la confianza deportiva.

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