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Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

Se busca un líder

2022-02-02 | Ignacio Suárez
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Y de pronto la Selección Mexicana se encuentra en ese círculo vicioso que lo ha acompañado por décadas. Historias repetidas de insatisfacción, medianía, enojo, incertidumbre durante las eliminatorias mundialistas, donde los éxitos y la felicidad son las excepciones a toda regla.

Historias de técnicos y sus eternas necedades, caprichos e indecisiones, donde los discursos, las críticas son similares, solo cambian los nombres de los villanos favoritos de cada eliminatoria. Un eterno desfile de descalificativos productos del enojo popular que pasan por llamarlos divas, “los gana nada”, “los pechos fríos” y “los indolentes”, son historias y calificativos viejos.   

Hoy en día tal parece que el Tata Martino solo conoce un sistema táctico. Su 4-3-3 es inamovible ganando, perdiendo o empatando. Pero NO lo culpo, ser necio y obstinado parece requisito indispensable para ser técnico. Sentirse iluminado por momentos los invita a convertirse en el 'Ciro Peraloca' de la cancha.  

TÉCNICOS Y NECEDADES

Lapuente pensó que era una magnifica idea habilitar a Raúl Rodrigo Lara, un cumplidor volante de contención, como central para marcar contra Jurgen Klinsmann y Bierhoff, en aquél épico partido ante Alemania en el Mundial de Francia. Javier Aguirre, creyó que sacar a Ramoncito Morales al minuto 28 y meter a Luis Hernández era un acto de inspiración para ganarle a Estados Unidos en el Mundial del 2002.

La Volpe improvisó metiendo al Gringo Castro de volante extremo por derecha para anular las llegadas de Sorin, y decidió que no llevar a Cuauhtémoc Blanco era una buena idea para el de Alemania 2006. Aguirre, se volvió a equivocar sintiéndose un mesías en Sudáfrica 2010, creyendo que podía hacer correr al Bofo Bautista. Miguel Herrera, supuso que sacar del juego a Giovani Dos Santos y meter a Aquino sería mortal para los holandeses en el 2014,  ya de Juan 'Cambios' Osorio mejor ni hablamos, porque de los excesos del colombiano pasamos a la rigidez cuadrada del técnico argentino que ocupa esa silla.

¿Es culpable Martino? Por supuesto que tiene responsabilidad y mucha. Pero NO es el único. El técnico podrá ser culpable de no convencer a los jugadores a interpretar de manera adecuada su filosofía futbolística, de la elección de su once, de sus cambios, de sus formas, pero es un exceso considerarlo el único gran culpable.

¿CRACK=LÍDER?

No son robots los que saltan a la cancha, son jugadores de carne y hueso que en ella pueden tomar decisiones propias para corregir lo que se está haciendo mal, para sobre la marcha incluso desafiar las órdenes del técnico para sacar adelante el juego, porque son ellos en la cancha los que sienten que se está haciendo mal y cómo intentar revertirlo. 

Pero eso solo puede suceder si en el equipo existen uno o varios líderes. Pero NO nos confundamos, el liderazgo nada tiene que ver con el talento o calidad individual.

Un jugador con limitaciones técnicas puede ser un inmenso líder por su pundonor como también se puede ser un crack y no ser líder en la Selección, si no me creen pregúntenles a los compañeros de Hugo Sánchez, si en el Premundial de Honduras en 1981, el Mundial del 86 o en Estados Unidos 94, era un líder en la Selección a pesar de ser el mejor jugador mexicano de todos los tiempos. El liderazgo es otra cosa. 

EJEMPLOS DE LIDERAZGO 

El líder en el campo de juego es aquel que por su trascendencia es capaz de mentarle la madre al compañero que se equivocó para despabilarlo y poner atención. Líder es aquel que con una mirada te indica lo que debes hacer o lo que no debes hacer. 

Y el liderazgo en la cancha se hace evidente de muchas formas, lo mismo con hechos y no con palabras. Con una barrida con autoridad ante el rival, terminando una jugada con decisión, levantando al compañero que ha cometido un error grave. Los jugadores líderes nacen, lo traen en la sangre, en las neuronas, son muy pocos los que logran hacerse. 

En el mundo del futbol nadie lo ha explicado mejor que el argentino Jorge Valdano, que en su libro '11 poderes del líder' resume con ejemplos vividos lo que se puede hacer cuando estos líderes existen en la cancha, por lo cual me permitiré citar algunos párrafos textuales del mismo que considero imperdibles.

11 PODERES DEL LÍDER

En su libro Valdano afirma que el líder se comunica de diferentes maneras en la cancha: “...hay líderes que están armados de palabras y son capaces de transmitir todo con un discurso eficaz, y hay otros que manejan esa eficacia mandando mensajes desde el ejemplo...”.  

El poder de la credibilidad: “La credibilidad como la consecuencia y la recompensa de una trayectoria impecable desde la trayectoria ética. La credibilidad se alimenta de valores, en hacer lo que se dice que se va a hacer, en la cultura del esfuerzo, en respetar a la persona, etc. La credibilidad es una condición que cuesta mucho conseguir y poco perder. Al final aprendemos imitando y sólo se imita aquello que se admira”.

El poder de la esperanza: “El líder debe ser capaz de defender un gran sueño para que el equipo entero lo convierta en un desafío colectivo. El líder debe ser un especialista en cada uno de los miembros de su equipo, para descubrir cuál es la expectativa de cada cual y poder darle a cada individuo una esperanza adaptable a sus ambiciones personales. Juan Sebastián Verón, capitán de Estudiantes de la Plata antes de la final del Mundialito contra el Barcelona, reunió a sus compañeros y les dijo: “Disfrutemos de estos momentos que van a quedar en la memoria de todos, en la memoria de cada uno de nosotros, cuando en el futuro nos juntemos para revivir estos”.

El poder de la pasión: “En cualquier ecuación cuyo resultado final aspire al éxito, no puede faltar su principal motor: la pasión. La pasión tiene la virtud de ser contagiosa, es ambiciosa y tiene la capacidad de detectar oportunidad. El apasionado puede perder, pero lo que nunca hará es rendirse porque la perseverancia es una característica de las personas apasionadas. La pereza es una tentación que la pasión no conoce”.

El poder de la humildad: “La humildad respeta las diferencias, pero mucho más que eso. La humildad sabe escuchar, genera empatía y produce confianza. La humildad es la única rienda posible para contener las tentaciones siempre casquivanas de la vanidad. El hombre humilde sabe compartir, sabe reconocer la importancia del otro y gracias a su generosidad suele convertirse en un gran referente”.

El poder del vestuario: “El poder del vestuario es el poder del equipo, y el éxito del equipo se manifiesta cuando el rendimiento colectivo es superior a la simple suma de talentos. El líder debe fortalecer un sentimiento solidario, sentir que todos se sientan orgullosos de la idea que representan”.

El poder del talento: “En todo líder debe haber un pedagogo capaz de lograr que su discípulo se sienta único y, para eso, es necesario enamorarse de una virtud. Todos nacemos con cierta predisposición para una actividad y, cuanto antes la descubramos, antes encontraremos nuestra vocación y los estímulos eficaces para desarrollarla. Ahora bien, para los que la cuna no fue tan generosa, las carencias hay que convertirlas en un desafío para la voluntad. Porque lo cierto es que incluso para quienes nacieron con una gran ventaja inicial no se inventó nada que sustituya el esfuerzo en los procesos de aprendizaje y mejora continua del talento”.

El poder de la palabra: “No nos engañemos, todo está en la cabeza; es ahí donde el líder se tiene que meter para empujar a sus jugadores hacia el máximo esfuerzo y compromiso. Eso sí solo quien sabe escuchar será capaz de encontrar las palabras justas para comunicar con el sentido que la oportunidad lo merece".

El poder del éxito: “El éxito no como una vitrina para exhibir ante los demás un logro, sino como una íntima satisfacción por haber conseguido el objetivo, es el orgullo por el trabajo bien hecho, es un sentimiento de plenitud porque nuestro esfuerzo ha servido a más gente. Rafa Nadal en el deporte es el símbolo del éxito porque su voluntad desafía todos los límites, porque sabe ganar y perder, porque siempre hace y dice lo que debe. Porque el éxito solo tiene sentido si está sostenido por una ética de vida y él lo demuestra de un modo permanente. El mundo está lleno de héroes anónimos que son un ejemplo silencioso. Y que saben que el éxito nunca es el final del camino, sino un feliz escalón hacia la siguiente conquista”.

El poder del estilo: "El estilo es mucho más que la forma. Es el modo de ser de una empresa o de una persona. Lo que nos indica cuál es la sensibilidad profunda que la anima. Y quien tiene un modo de ser, se distingue, marca una diferencia. Si olvidamos que el estilo se antepone, ponemos en riesgo todo, incluso el resultado. There is no medal or thophy better than being aclameid for your style” (No hay mejor medalla o trofeo que ser aclamado por tu estilo) se lee en un cartel en un vestuario del Manchester United.

IDENTIFIQUEMOS UN LÍDER

¿No le parecen interesantes estos conceptos? Apreciable lector le propongo que ahora procedamos a hacer un ejercicio y basados en el principio de que la calidad individual no es necesariamente sinónimo de liderazgo repasemos el 11 más común de la era Martino y encontremos los que para usted cumplen los requisitos de líder: Guillermo Ochoa; Chaka Rodríguez, Néstor Araujo, Héctor Moreno, Jesús Gallardo; Edson Álvarez, Héctor Herrera, Carlos Rodríguez; Jesús Corona, Raúl Jiménez e Hirving Lozano.

¿Encontró alguno o algunos que reúnan todos los requisitos que enumera Valdano? Lo felicito, yo no tuve tanta suerte, aunque distingo jugadores de enorme calidad individual, incluso mayor a la que tuvieron otras selecciones. Lo cierto es que no habrá que confundirse, con líderes en un equipo tampoco son garantía de que con ellos se llegará al quinto partido, los hemos tenido en otros mundiales y eso no ha sucedido.

Sin embargo, es indudable que el tener líderes en la cancha, en el vestuario ayuda inmensamente a salir adelante de los problemas normales de una eliminatoria. Con líderes en la cancha se podrá perder, se podrá jugar mal, pero los lideres se obligan a él y los suyos a NO rendirse jamás, primero por el respeto a sí mismos y segundo, porque están representando. 

¿Se siente bien representado con esta Selección? Yo lamentablemente NO. 

“La tarea del líder es llevar a la gente desde donde están hasta donde no han estado”, Henry Kissinger.

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