El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial (IA) está provocando uno de los cambios más profundos en la historia del empleo moderno. A medida que las empresas adoptan sistemas automatizados, el mercado laboral comienza a transformarse, dejando en riesgo a profesiones que dependen de tareas rutinarias y procesos estandarizados.

Frente a este escenario, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, lanzó una advertencia clara: las personas que se formen en carreras orientadas a la atención al cliente o a funciones de soporte repetitivo enfrentarán un panorama laboral cada vez más limitado conforme avance la automatización.
Altman ha señalado que la IA ya demostró ser más eficiente que los humanos en actividades de respuesta inmediata, seguimiento de protocolos y resolución de tareas repetitivas. Por esta razón, numerosas empresas han comenzado a reemplazar personal humano por sistemas automatizados, especialmente en sectores de alta demanda como los call centers.

¿Qué profesiones están perdiendo relevancia frente a la IA?
De acuerdo con análisis del sector tecnológico y declaraciones de Altman, las áreas más vulnerables a la automatización son aquellas donde las funciones pueden sistematizarse. Entre las profesiones que podrían perder valor rumbo a 2026 se encuentran:
Atención al cliente y call centers
Soporte técnico básico
Captura y procesamiento de datos
Administración operativa y contabilidad básica
Traducción literal y corrección automática de textos
Periodismo de contenido rutinario
Programación básica y tareas de mantenimiento de código
Estudios recientes del sector respaldan esta tendencia. Actualmente, una parte significativa de las interacciones de atención al cliente ya es gestionada por inteligencia artificial, y se prevé que en los próximos años más de la mitad de estos procesos estén completamente automatizados, reduciendo de forma drástica la necesidad de personal humano.

Profesiones donde el factor humano sigue siendo clave
Aunque algunos líderes tecnológicos han planteado escenarios extremos sobre la desaparición de múltiples profesiones, Altman ha matizado esta visión. Señala que existen áreas donde la empatía, el criterio humano, la creatividad y la toma de decisiones complejas continúan siendo indispensables.
Campos como la medicina, la investigación científica, la ingeniería avanzada, la gestión de proyectos, el diseño de soluciones tecnológicas y las profesiones creativas siguen dependiendo de capacidades que la IA aún no puede replicar por completo.
Incluso en sectores tecnológicos, la IA no sustituye al profesional, sino que potencia su productividad. Un ejemplo claro es el de los programadores, quienes hoy desarrollan más código en menos tiempo gracias al apoyo de herramientas inteligentes, ampliando su capacidad creativa y estratégica.





