Estaba todo listo para que Nápoles viviera la locura de ser campeón de Serie A, pero no contaban con la astucia de Guillermo Ochoa y la Salernitana, equipo que llegó a ocho partidos sin perder y que privó al Chucky Lozano (jugó 62' minutos) y al Napoli del título italiano.
En un encuentro duro para los napolitanos, la defensa de la Salernitana y Guillermo Ochoa complicaron la vida para los celestes, pero “tanto va el cántaro” hasta que Matías Olivera marcó al minuto 62’ y acercaba el título a la ciudad donde se consagró Diego Armando Maradona en 1990.
