El Guadalajara ha construido una de las principales fortalezas defensivas del campeonato: es el único equipo que no ha recibido un solo gol a balón parado en el Apertura 2026.

El Guadalajara aparece en el primer lugar de la clasificación con cero goles recibidos en acciones de pelota parada, una cifra que refleja la solidez del aparato defensivo rojiblanco y su capacidad para controlar una de las situaciones que más peligro pueden generar durante un partido.

El Rebaño es el único club que mantiene su portería intacta en este departamento. Detrás aparecen Pumas y Querétaro, con un gol recibido cada uno, mientras que Atlante, Atlas y Cruz Azul han permitido dos.

Jugadores de Chivas agradeciendo el apoyo de su afición| MEXSPORT

León suma tres goles recibidos a balón parado, seguido por Tigres y Tijuana, con cuatro. Puebla, Toluca y América registran cinco goles en contra por esta vía.

La diferencia se hace todavía más marcada en la parte baja de la clasificación. Atlético de San Luis, FC Juárez y Monterrey han recibido seis goles a balón parado; Santos Laguna suma siete, mientras que Necaxa encabeza la lista de equipos más vulnerables con nueve goles recibidos.

En ese contexto, el registro de Chivas adquiere mayor relevancia. Mientras prácticamente todos los equipos del campeonato han sufrido al menos una anotación en este tipo de jugadas, el Guadalajara ha logrado mantener el cero.

Tala Rangel y su defensa en el partido ante Necaxa | MEXSPORT

La estadística también habla de un trabajo colectivo. Defender correctamente un balón parado no depende únicamente de los centrales o del arquero: requiere concentración, coordinación, orden y atención en cada marca. Chivas ha encontrado esa fórmula y, hasta el momento, ningún rival ha conseguido romperla.

El Rebaño puede presumir así de un aparato defensivo especialmente sólido en la pelota parada, un aspecto que se ha convertido en una de sus mayores fortalezas durante el torneo. Con cero goles recibidos, Chivas marca la diferencia frente al resto de la Liga MX y demuestra que su defensa también puede ser determinante en los pequeños detalles del juego.