¿Eres de los que no pueden pasar por una panadería sin comprar un pan de muerto? Si la respuesta es sí, hay algo que debes saber antes de convertirlo en tu desayuno o cena de todos los días. Aunque se trata de uno de los alimentos favoritos de los mexicanos durante octubre y noviembre, su contenido de azúcar y grasa puede hacer que consumas más calorías de las que imaginas, incluso cuando solamente comes una pieza.

A unas semanas de que se celebren el 1 y 2 de noviembre, las versiones tradicionales de este pan comienzan a competir con otras preparaciones que incluyen chocolate, crema, nata y distintos rellenos. Sin embargo, no hace falta elegir una de estas variedades para consumir una cantidad importante de calorías, pues hasta la presentación más sencilla tiene un aporte energético que conviene tomar en cuenta.

Para quienes acostumbran acompañarlo con una taza de chocolate caliente o atole, también es importante considerar lo que aportan estas bebidas. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha compartido recomendaciones para que las personas puedan disfrutar de los alimentos típicos de la temporada sin que esto represente un exceso dentro de su alimentación cotidiana.

¿Cuántas calorías tiene realmente una pieza de pan de muerto?

De acuerdo con el Seguro Social, una porción de 100 gramos de pan de muerto tradicional, sin relleno, contiene aproximadamente 400 kilocalorías. Esto significa que, dependiendo de su tamaño, una sola pieza puede representar una cantidad considerable de la energía que una persona consume a lo largo del día.

Por ejemplo, en un plan de alimentación de mil 500 kilocalorías diarias, esos 100 gramos equivaldrían a más del 26% del total contemplado para toda la jornada. No obstante, dicha cantidad de energía corresponde únicamente a un ejemplo utilizado para determinados tratamientos nutricionales y no significa que todos los adultos deban consumir mil 500 kilocalorías al día.

El pan de muerto es uno de los alimentos más consumidos en México durante las celebraciones del 1 y 2 de noviembre./ Pixabay

La nutrióloga Itzel Valtierra Martínez, integrante del Área de Nutrición y Salud de la División de Promoción a la Salud del IMSS, explicó que una forma de reducir el aporte calórico consiste en compartir el pan o guardar una parte para otro momento. Así, en lugar de consumir los 100 gramos completos, se puede optar por una porción de 50 gramos, equivalente a unas 200 kilocalorías.

La recomendación cobra especial importancia para las personas que buscan perder peso o que se encuentran bajo un tratamiento nutricional por sobrepeso u obesidad, ya que pequeños cambios en las porciones pueden ayudar a mantener un mejor control de su alimentación. También es importante recordar que el contenido calórico del pan cambia según sus ingredientes, por lo que las variedades rellenas o cubiertas con otros productos no necesariamente aportan la misma cantidad de energía.

IMSS recomienda estos hábitos para disfrutar el Día de Muertos sin excesos

El problema no es comer pan de muerto de vez en cuando, sino perder de vista cuánto se consume durante el día. Por eso, además de moderar las porciones, el instituto recomienda prestar atención al resto de los alimentos, procurando incluir verduras, frutas, cereales y fuentes de proteína en las comidas habituales.

Una de las herramientas que promueve el Seguro Social es el Método del Plato Saludable, que permite organizar las comidas sin recurrir a dietas restrictivas. Como referencia, se propone utilizar platos de 23 centímetros de diámetro para adultos y de 19 centímetros para niños, una medida que ayuda a visualizar las porciones de los diferentes grupos de alimentos.

La propuesta es sencilla: la mitad del plato debe contener verduras, ya sean cocidas o crudas; una cuarta parte se destina a alimentos de origen animal, preferentemente bajos en grasa, y el espacio restante a cereales o leguminosas, como arroz, tortillas, frijoles, habas y lentejas. También se aconseja incorporar una porción de fruta, de preferencia con cáscara, para aprovechar su fibra.

Las panaderías mexicanas comienzan a ofrecer distintas variedades de pan de muerto ante la llegada del Día de Muertos 2026./ Pixabay

Otro hábito que puede marcar la diferencia es elegir lo que se bebe. Si el pan de muerto se acompaña de café o té, una opción es prepararlos sin azúcar añadida. El IMSS también recomienda dar prioridad al consumo de agua simple, con una referencia general de seis a ocho vasos de 240 mililitros al día para adultos, aunque las necesidades de hidratación varían de acuerdo con cada persona.