Golpe de calor: ¿Cuáles son los síntomas y qué hacer si sufres uno?
Ante el incremento de temperaturas en la Ciudad de México, autoridades de salud y protección civil han advertido sobre los riesgos del golpe de calor, una condición que puede poner en peligro la vida si no se atiende a tiempo.
Durante las olas de calor —que suelen presentarse entre abril y julio— el cuerpo puede perder su capacidad de regular la temperatura, lo que deriva en afectaciones graves si no se toman precauciones.
¿Cómo reconocer un golpe de calor?
Identificar los síntomas a tiempo es clave. De acuerdo con información de autoridades y especialistas, los principales signos de alerta son:
Dolor de cabeza intenso
Confusión o desorientación
Piel caliente y seca (sin sudor)
Pulso acelerado
Náuseas o vómito
Desmayo o pérdida de conciencia
Además, la temperatura corporal puede superar los 40°C, lo que representa una emergencia médica.
Especialistas advierten que los síntomas pueden iniciar de forma leve —como mareo o dolor de cabeza— y escalar rápidamente si no se actúa.
¿Qué hacer ante un golpe de calor?
Si una persona presenta estos síntomas, se debe actuar de inmediato:
Llevarla a un lugar fresco o con sombra
Intentar bajar su temperatura con agua o paños húmedos
Aflojar la ropa
Buscar atención médica urgente
Las autoridades enfatizan que el golpe de calor es una emergencia médica, por lo que no debe minimizarse.
¿Cómo prevenir el golpe de calor en días de altas temperaturas?
Para reducir riesgos durante una ola de calor, instituciones como Protección Civil recomiendan:
Mantenerse hidratado constantemente, incluso sin sed
Evitar exposición al sol entre 11:00 y 16:00 horas
Usar ropa ligera y de colores claros
Permanecer en lugares frescos y ventilados
Evitar actividades físicas intensas bajo el sol
También se recomienda prestar especial atención a niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, ya que son más vulnerables.
Un riesgo real durante la ola de calor
El golpe de calor no es solo una molestia por altas temperaturas. Puede afectar el sistema nervioso, provocar deshidratación severa e incluso poner en riesgo la vida si no se atiende a tiempo.
Por ello, autoridades insisten en que reconocer los síntomas y actuar rápidamente puede marcar la diferencia.