Marshall Faulk, exjugador de la NFL, miembro del Salón de la Fama y entrenador de los Southern Jaguars, ha sido diagnosticado con la enfermedad de Parkinson.

Faulk reveló su diagnóstico el miércoles en el podcast The Caring Neurologist, y le dijo al presentador: “Quiero ayudar a tantas personas como pueda”.

Faulk, de 53 años, afirmó que, gracias a la medicación, no experimentaba otros problemas aparte de rigidez en las manos y algunos temblores. No cree que los síntomas hayan empeorado en los 18 meses que lleva lidiando con la enfermedad.

Faulk está en su primera temporada como entrenador de Southern tras haber sido entrenador de corredores en Colorado. Jugó 12 temporadas en la NFL con los Indianapolis Colts y los St. Louis Rams, y fue incluido en el Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional en 2011.

Faulk también fue un destacado corredor en la universidad de San Diego State , donde fue seleccionado dos veces como All-American.

Marshall Faulk, como entrenador de Southern, habla con un oficial en un partido de NCAA | AP

La inspiración de Marshall Faulk ante su enfermedad

Durante la charla, el excorredor recordó que en su momento cenó con la leyenda del boxeo Muhammed Ali, quien padecía Parkinson, pero que lo vio que estaba en sus plenas facultades mentales. "Así que, sabiendo eso, no lo vi como si recibir un diagnóstico significara que mi vida se iba a acabar".

"Lo trato como... me han operado varias veces de la rodilla derecha. Hay partes que no son mías, que no son originales. La espalda, ya sabes, me duele de vez en cuando", declaró, además se acordó del actor Michael J. Fox, quien lleva varios años lidiando con Parkinson.

Marshal Faulk y Deion Sanders como narradores de NFL en 2017 | AP

¿Cómo se dio cuenta de su enfermedad?

Por otra parte, Faulk mencionó que se enteró de su enfermedad mientras jugaba golf. "Pensé que eran los nervios normales al patear y cosas así. Pero empezó a suceder que... estaba jugando, pero no en un partido, y aun así me pasaba. Y pensé: 'Vaya, ¿es normal?'".

"El médico, literalmente, me dijo: 'Tienes que ir a que te revisen'. Es algo con lo que uno convive. No es algo que perjudique tu sustento. Claro que, si no te ocupas de ello, podría llegar a serlo. Pero tienes que ocuparte de ello", finalizó.