Las lesiones han golpeado a los San Francisco 49ers desde el comienzo de la Temporada 2026, pero ni siquiera las constantes bajas han frenado su arranque. El equipo de Kyle Shanahan derrotó 35-13 a los Miami Dolphins y colocó su récord en 2-0 después de dos semanas de actividad.
San Francisco llegó al encuentro con problemas entre sus receptores y durante el partido perdió momentáneamente a más jugadores. Aun así, la ofensiva anotó touchdowns en sus primeras cinco posesiones, algo que, según Shanahan, los Niners no conseguían desde hace 40 años.
¿Cómo sobreviven los 49ers a tantas lesiones?
Brock Purdy ha sido una de las claves para mantener la producción. Ante Miami completó 20 de 22 pases para 287 yardas y dos touchdowns, además de correr para 30 yardas y conseguir otra anotación. San Francisco promedió 7.8 yardas por jugada y convirtió cinco de las siete terceras oportunidades que enfrentó.
La profundidad del ataque también quedó reflejada en la distribución de anotaciones. Christian McCaffrey, Purdy, George Kittle y Kyle Juszczyk llegaron a la zona prometida contra los Dolphins, después de que Demarcus Robinson, Deebo Samuel y Mike Evans anotaran en el primer partido. En total, siete jugadores diferentes han conseguido touchdowns en las primeras dos semanas.
Sin embargo, las bajas continúan acumulándose. Ricky Pearsall estará fuera por el resto de la temporada, mientras De'Zhaun Stribling podría perderse cerca de 10 semanas. A ellos se sumó Robinson, quien sufrió lo que Shanahan describió como un aparente esguince grave de tobillo ante Miami.
San Francisco encuentra respuestas pese a las bajas
Mike Evans también abandonó el encuentro por una lesión en la cadera, aunque Shanahan explicó que habría regresado si el marcador hubiera sido más ajustado. Deebo Samuel y Evans apuntan a encabezar el grupo de receptores frente a Arizona, mientras KhaDarel Hodge, Jacob Cowing y Jordan Watkins podrían recibir mayores responsabilidades.
Otra de las respuestas ha llegado mediante George Kittle y Christian McCaffrey. El ala cerrada, quien todavía no se había sentido en plenitud durante el partido en Australia tras recuperarse de una rotura del tendón de Aquiles, terminó ante Miami con 80 yardas y un touchdown, mientras McCaffrey volvió a representar una alternativa tanto por tierra como en el juego aéreo.

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