Después del Día de Muertos, muchas familias comienzan a retirar las ofrendas y con ellas las tradicionales flores de cempasúchil. Sin embargo, sus pétalos, hojas y tallos todavía pueden aprovecharse, por lo que no necesariamente tienen que terminar en la basura.

Existen varias alternativas para reutilizarlas en casa, conservar algunas plantas y reducir los residuos orgánicos. Eso sí, es importante revisar su estado y retirar cualquier material que no pueda descomponerse antes de darles un nuevo uso.

Los pétalos, tallos y hojas pueden convertirse en composta para enriquecer la tierra./Especial

Qué hacer con las flores de cempasúchil 

Una de las opciones más sencillas es convertirlas en composta. Para hacerlo, separa los pétalos, las hojas y los tallos, además retira plásticos, listones y alambres, y corta los restos vegetales en pedazos pequeños. Después, mézclalos con hojas secas, tierra y otros residuos orgánicos. Mantén la preparación húmeda, sin que el agua se desborde y remueve periódicamente hasta que se descomponga por completo, obtienes como resultado una tierra con nutrientes para tus plantas.

Otra alternativa es recuperar sus semillas. Si algunas flores maduraron y se secaron naturalmente en la planta, puedes extraer las semillas de la parte central y guardarlas en un sobre o recipiente seco, en un lugar fresco y sin humedad. También puedes conservar el cempasúchil que todavía tenga buen aspecto si está plantado en una maceta, siempre que reciba suficiente luz y tenga buen drenaje.

No todas las flores de cempasúchil son aptas para preparar alimentos o bebidas./Especial

¿Se pueden reutilizar los pétalos para hacer manualidades o alimentos?

Los pétalos también pueden aprovecharse en actividades creativas. Una opción es secarlos y utilizarlos para elaborar separadores de libros, cuadros, tarjetas o papel artesanal. Incluso puedes experimentar con ellos para obtener pigmentos naturales y teñir papel o algunas fibras textiles. Para estas actividades, utiliza flores limpias y en buen estado, sin señales de moho o deterioro.

Aunque el cempasúchil tiene aplicaciones gastronómicas, no todas las flores de las ofrendas son aptas para comerse. Algunas pueden haber recibido pesticidas u otros productos durante su cultivo, por lo que no basta con lavarlas para garantizar que sean seguras. Si quieres preparar una bebida o un platillo con esta flor, asegúrate de comprar una variedad identificada como comestible y de origen adecuado para consumo humano.