Autoridades sanitarias de India confirmaron cinco casos de infección por el virus Nipah en el estado de Bengala Occidental, en una zona cercana a Calcuta. Los contagios fueron detectados principalmente entre personal de salud de un hospital privado ubicado a las afueras de la ciudad, lo que llevó a reforzar los protocolos de vigilancia epidemiológica.
De acuerdo con información oficial, los primeros casos se registraron entre trabajadores del sector sanitario, incluidos médicos y personal de enfermería. Las infecciones comenzaron a identificarse antes del cambio de año, lo que encendió las alertas en el sistema de salud local debido a la peligrosidad del virus.

¿Qué se sabe del brote de virus Nipah en Bengala Occidental?
Las autoridades indicaron que el brote estaría relacionado con un paciente que presentó un cuadro grave y falleció antes de que pudiera confirmarse el diagnóstico. Posteriormente, varias personas que tuvieron contacto directo con este caso desarrollaron síntomas compatibles con la infección.
Como parte de las medidas de contención, alrededor de 100 personas fueron puestas en cuarentena preventiva, mientras que decenas de contactos considerados de alto riesgo permanecen bajo observación médica. Además, se realizaron pruebas diagnósticas a un grupo más amplio para descartar nuevos contagios.

Síntomas del virus Nipah que vigilan las autoridades
Los síntomas iniciales suelen incluir fiebre, dolor de cabeza, vómitos, dolor muscular y malestar general. En casos más graves, la infección puede evolucionar hacia dificultades respiratorias, confusión, convulsiones y encefalitis, una inflamación del cerebro que puede resultar mortal.

Debido a esta progresión rápida, las autoridades recomiendan acudir de inmediato a servicios médicos ante la presencia de síntomas neurológicos o respiratorios, especialmente si hubo contacto con personas infectadas o con animales silvestres.
Especialistas explican que el virus Nipah es una enfermedad zoonótica asociada principalmente a murciélagos frugívoros, aunque también puede transmitirse por otros animales y, en menor medida, de persona a persona. Actualmente no existe una vacuna ni tratamiento antiviral específico, por lo que la atención médica se enfoca en el control de síntomas y el aislamiento oportuno.





