La Selección Sub-23 de Corea del Sur se impuso 1-0 a Japón con un gol de Eom Ji-sung y conquistó la medalla de oro en el futbol masculino de los Juegos Asiáticos. Además del triunfo ante su máximo rival regional, los futbolistas surcoreanos consiguieron la exención del servicio militar obligatorio en su país.

El encuentro comenzó con intensidad y con un conjunto surcoreano dispuesto a tomar la iniciativa. Desde los primeros minutos, el equipo buscó aprovechar la velocidad de sus extremos para generar peligro por ambos costados. Apenas al minuto 6, Eom Ji-sung recuperó el balón en campo propio y condujo hasta las inmediaciones del área japonesa, aunque su disparo terminó por encima del travesaño.

Japón respondió rápidamente y estuvo cerca de abrir el marcador con un remate de cabeza del defensor Okabe, quien aprovechó un centro preciso, pero no consiguió dirigir el balón entre los tres postes. Después de ese intercambio de oportunidades, el partido perdió ritmo y ambos equipos concentraron sus esfuerzos en la disputa del mediocampo.

Corea del Sur Sub-23 | Facebook: Korea Football Team

Al minuto 17, Bae Jun-ho intentó sorprender con un disparo desde fuera del área, pero la defensa japonesa desvió el balón. Más adelante, Japón sufrió la lesión de Nwadike, quien tuvo que abandonar el terreno de juego al 27', dando entrada a Fukunaga, futbolista que aportó variantes al ataque nipón.

La modificación rindió frutos en la generación de oportunidades. Al minuto 38, Fukunaga sacó un disparo cruzado que se desvió tras impactar en un rival y pasó cerca de la portería surcoreana. Poco después, el atacante volvió a intentarlo con una volea, pero tampoco encontró el objetivo. El marcador permaneció sin movimientos al descanso.

Seleccionados de Corea del Sur tras la Final de los Juegos Asiáticos | Facebook: Korea Football Team

Corea del Sur aprovechó un error para marcar el gol del oro

Para la segunda mitad, Japón adelantó sus líneas y asumió el protagonismo ofensivo en busca de romper el empate. Al minuto 54, Yokoyama superó a un defensor y disparó, aunque su remate careció de precisión. Tres minutos después, el capitán Ichihara tuvo otra oportunidad con un cabezazo dentro del área que terminó fuera de la portería.

Cuando el conjunto japonés parecía estar más cerca de abrir el marcador, llegó el golpe de Corea del Sur. Al minuto 61, Sato perdió la posesión y permitió que los surcoreanos lanzaran un contragolpe. Yang Minhyeok envió el balón al área y, aunque el guardameta Rui Araki intentó anticiparse para controlar el centro, no consiguió sujetarlo.

La falla dejó el balón a disposición de Eom Ji-sung, quien mostró sangre fría frente a la defensa rival. El futbolista del Swansea City amagó con disparar para deshacerse de su marcador, se giró y mandó la pelota al fondo de la portería para firmar el 1-0 que terminaría por definir la final.

Japón no dejó de buscar el empate. Al 72', Yokoyama volvió a generar peligro con un disparo desde un ángulo cerrado, pero el portero surcoreano respondió para mantener la ventaja. Ocho minutos después, Ishii ejecutó un remate con efecto que superó el alcance del guardameta, aunque el balón impactó en la parte exterior del poste y salió del campo.

¡Oro histórico y libran el servicio militar!

En el tramo final, Japón se volcó al ataque y trató de aprovechar las bandas para encontrar el tanto de la igualada. Sin embargo, la defensa surcoreana resistió la presión y conservó la ventaja hasta el silbatazo final. El 1-0 aseguró la medalla de oro para Corea del Sur en el futbol masculino de los Juegos Asiáticos y permitió que el equipo mantuviera su dominio en la competición.

El triunfo también tuvo una recompensa que va más allá de lo deportivo. De acuerdo con las disposiciones de Corea del Sur, los integrantes de la selección masculina que conquistan el oro en los Juegos Asiáticos pueden acceder a una exención del servicio militar obligatorio, por lo que los futbolistas beneficiados podrán evitar el cumplimiento del servicio convencional.

De esta manera, Corea del Sur celebró por partida doble: venció a Japón en una final regional y se quedó con el oro, mientras sus jugadores obtuvieron un beneficio de gran importancia para sus carreras profesionales. Eom Ji-sung fue el autor del gol decisivo de una victoria que quedará marcada tanto por el resultado como por sus consecuencias fuera de la cancha.