Rafaela Pimenta, agente de Gilberto Mora, evitó fijar una postura sobre la presunta oferta de 50 millones de dólares que aparentemente dio a conocer David Faitelson (versión que no figura en su cuenta de X, pero que pudo haber emitido durante alguna transmisión).

​Lo que sí es un hecho es que la representante de 'Morita' respondió a RÉCORD respecto a dicha propuesta y al trascendido de que el próximo 14 de octubre se oficializaría la noticia. Su respuesta fue contundente: "Por favor, comprende que no hago comentarios sobre rumores de fichajes. No diré absolutamente nada sobre el traspaso de ningún jugador. Muchas gracias por tu comprensión", expresó la abogada brasileña, considerada una de las agentes más influyentes del planeta fútbol.

​Tras fijar esa postura, Pimenta dio por cerrado el tema ante la insistencia sobre las versiones surgidas en las últimas horas en México.

​Cabe recordar que, durante casi dos décadas, Pimenta fue el cerebro legal y la mano derecha en la sombra de Mino Raiola. Tras el fallecimiento del agente italiano en abril de 2022, asumió el control total de la firma One Sarl (con sede en Mónaco), heredando la gestión de una cartera multimillonaria de figuras internacionales.

Gilberto Mora en celebración con la Selección Mexicana | MEXSPORT

​El vínculo con el juvenil va más allá del simple trámite de una transferencia: Pimenta tomó al mediocampista de Xolos de Tijuana como su proyecto insignia para romper el techo financiero que históricamente ha limitado al futbolista mexicano en Europa.

​La abogada ha manifestado públicamente que el talento nacional padece un castigo de precio injustificado en comparación con las promesas de Brasil o Argentina. Su objetivo con Mora apunta a sentar un precedente histórico: negociar cifras que compitan mano a mano con los traspasos de las grandes joyas sudamericanas, en operaciones tasadas en decenas de millones de euros.

Gilberto Mora, jugador de la Selección Mexicana, previo al partido ante Estados Unidos | IMAGO7

​Asimismo, tal como ocurrió en la etapa formativa de Erling Haaland, la estrategia de Pimenta prioriza que el club de destino ofrezca garantías deportivas, minutos en cancha y un entorno adecuado para su desarrollo, evitando que el salto al Viejo Continente termine por frenar su progresión.