La afición mexicana está eufórica por el regreso de Checo Pérez este año con Cadillac. Sin embargo, esa emoción puede llegar a niveles riesgosos, como un menor de edad al cual no le preocupó exponerse con tal de obtener una fotografía con el piloto, este miércoles en el showrun del tapatío sobre Paseo de la Reforma.
&format=webp)
¿Dardo a Red Bull? Checo Pérez destacó el trato de Cadillac previo al Gran Premio de México
En su segundo stint, el mexicano nuevamente quiso hacer algunas 'donas' frente al Ángel de la Independencia. Para su mala fortuna, el auto se quedó parado después de un par de giros, aparentemente por una falla en el monoplaza. Checo no se preocupó y salvó el momento al bajarse del auto para saludar a algunos aficionados.
Pérez Mendoza se acercó a las vallas de seguridad y regaló algunos autógrafos, cuando de pronto un niño sorprendió a los presentes y superó la seguridad para llegar hasta el piloto. Checo reaccionó con calma e incluso le pidió a los guardias que se acercaron para retirar al menor que tuvieran paciencia para que le diera tiempo de tomarse foto con el fan, quien también recibió un autógrafo en su gorra.
¿Por qué fue riesgoso lo que hizo el joven fan de Checo Pérez?
Desde antes de que empezara el evento, los conductores en el escenario pidieron de forma reiterada a la afición las medidas de seguridad, como no volar drones, no tirar objetos en la avenida, y –sobre todo– no ingresar al circuito. Y aunque el niño que logró burlar a la seguridad lo hizo con el monoplaza detenido, no tomó en cuenta que una de las camionetas de Cadillac sí estaba en circulación.
Además del auto de Fórmula 2, la escudería estadounidense llevó varios autos también como exhibición, algunos clásicos y unas camionetas escalade. Fue una de estas que luego de que el auto de Checo se quedó parado se acercó para tratar de resolver el problema. Afortunadamente, no se topó con ese aficionado ni con cualquier otro y no hubo nada que lamentar.
El showrun de Checo Pérez tuvo un gran final
A pesar del imprevisto del auto detenido, el piloto mexicano sí disfrutó el evento, ya que no solo aprovechó el momento para saludar a los aficionados, sino que puedo terminar la exhibición como esperaba. Después de unos diez minutos, Checo se subió nuevamente para dar otro par de vueltas y hacer unas cuantas donas más antes de guardar el monoplaza. Para cerrar con broche de oro, el tapatío dio una última vuelta a bordo de un Cadillac descapotable y dar un último saludo a su afición.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)