En medio de cuestionamientos por su estilo de vida y los viajes que ha realizado, el senador Gerardo Fernández Noroña vuelve a estar en el centro de la polémica por un gasto público vinculado a su retrato oficial.
La presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, develó la obra en el salón Colosio de la antigua sede del Senado en Xicoténcatl, pero ahora la atención se centra en cuánto costó al erario esa pintura.

Un gasto menor a sus antecesores
Según documentos públicos, el Senado erogó 32 mil pesos por el cuadro del morenista, que Gerardo Fernández Noroña develó y que estará en la antigua sede de Xicoténcatl. La obra fue realizada por la artista Aurora Argüello y, de acuerdo con los datos oficiales, el costo directo de la pieza fue de 27 mil 874 pesos.
“Ahí va a estar mi retrato con una bola de malvivientes del PRI y el PAN que estuvieron antes presidiendo la Cámara de Senadores y con compañeros de primera, de Martí Batres para acá”, dijo Noroña durante el acto realizado en la antigua sede del Senado.

La pintura será colocada en la Galería de Presidentes del Senado, junto a figuras históricas como Diego Fernández de Cevallos, Santiago Creel, Manlio Fabio Beltrones, Martí Batres y Miguel Barbosa, entre otros.
Reconocimiento y discurso político
Durante la develación, el senador aseguró que ser presidente de la Mesa Directiva fue un honor y agradeció el apoyo del pueblo y de sus aliados políticos.

“Pase lo que pase, yo lo llevo en mi corazón, pase lo que pase, yo sé que siendo un hijo del pueblo tuve el honor de presidir la mesa directiva de la Cámara de Senadores y que eso no hubiese sido posible sin el pueblo de México, y sin nuestro movimiento…”, expresó.
Asimismo, destacó la relación de apoyo que recibió de sus aliados del PT y Verde, así como de la propia Laura Itzel Castillo. El contraste entre el discurso de austeridad que suele predicar su partido —Morena— y esta erogación ha despertado cuestionamientos de diversos sectores sociales y políticos, que consideran que el gasto podría desafiar esa narrativa.
El retrato, que rompe con algunas tradiciones formales al mostrar a Noroña con camisa blanca y el pulgar levantado, ha generado debate sobre el uso de recursos públicos y el significado de inmortalizar a un legislador en funciones.





