La Premier League vuelve a ofrecer un cruce atractivo entre dos equipos que llegan con estados de ánimo opuestos. La jornada propone un duelo donde la confianza reciente y la necesidad de reacción marcarán el pulso del partido.
El equipo local afronta el compromiso tras una derrota que dejó sensaciones encontradas. Más allá del resultado adverso, mostró capacidad ofensiva, aunque volvió a evidenciar problemas defensivos que lo han acompañado a lo largo del torneo.
Del otro lado aparece un visitante fortalecido por su último triunfo, que no solo significó sumar tres puntos, sino también un golpe anímico importante ante un rival de peso. Esa victoria reforzó la idea de que el proyecto atraviesa un momento sólido.
La tabla también agrega condimentos al encuentro. Uno intenta despegarse definitivamente de la zona baja, mientras que el otro aspira a consolidarse en la mitad alta y no perder contacto con los puestos europeos.
Un cruce con antecedentes equilibrados y realidades distintas
El conjunto de Elland Road llega tras caer 4-3 ante Newcastle en un partido vibrante, pero doloroso por el resultado. En sus últimas cuatro presentaciones logró una victoria y tres empates, con un saldo goleador positivo en ataque, aunque con demasiadas concesiones en defensa que explican su irregular campaña.
La visita, en cambio, viene de imponerse 2-1 frente a Chelsea con gol de Raúl Jiménez y atraviesa una racha consistente. En sus cuatro encuentros más recientes sumó dos triunfos y dos empates, con siete goles a favor y apenas cuatro en contra, mostrando equilibrio entre líneas y efectividad en momentos clave.




