¿Qué está pasando en Disney? La empresa se desmorona
El avance de la inteligencia artificial ya está impactando directamente a las grandes compañías del entretenimiento, y Disney atraviesa uno de sus momentos más sensibles en medio de este cambio. Bajo el liderazgo de su nuevo CEO, Josh D’Amaro, la empresa enfrenta una combinación de decisiones fallidas y presión tecnológica.
Uno de los golpes más relevantes fue la cancelación de un acuerdo con OpenAI por mil millones de dólares (mdd), ligado a la herramienta de generación de video Sora. Este proyecto había sido presentado meses atrás, durante la gestión de Bob Iger, como una apuesta clave para integrar la IA en el desarrollo de contenido.
La ruptura del acuerdo dejó en evidencia la dificultad de la compañía para adaptarse al ritmo de las empresas tecnológicas, que están transformando la industria con rapidez.
¿Por qué la inteligencia artificial representa un riesgo para Disney?
Desde el análisis del sector, lo ocurrido fue calificado como “una lección brutal sobre los peligros de las licencias en un sector tecnológico emergente con una clara ‘fiebre de acuerdos’”.
El acuerdo contemplaba que personajes icónicos como Mickey Mouse o Luke Skywalker pudieran ser utilizados dentro de herramientas digitales para crear contenido, lo que abría nuevas posibilidades, pero también riesgos sobre el control de su propiedad intelectual.
Dentro de la industria, incluso surgieron críticas internas sobre la estrategia adoptada. Un exejecutivo de alto nivel fue contundente al señalar: “Simplemente seguían las tendencias. Vamos a perseguir (la IA). No creo que nadie en esa compañía entienda claramente cómo usar las fortalezas de Disney en un mundo (de IA)”.
Problemas internos agravan el panorama
Mientras la compañía lidia con el impacto de la IA, también enfrenta dificultades en otras áreas clave. La cancelación de una temporada completa de The Bachelorette, con un costo cercano a 60 mdd, evidenció problemas en su división de televisión.
Este tipo de decisiones ha reactivado dudas sobre el futuro de la televisión tradicional dentro de Disney, un modelo que ha perdido fuerza frente al crecimiento del streaming.
En el sector de los videojuegos, la situación tampoco es favorable. Epic Games, socio estratégico de Disney, recortó más de mil empleos en medio de una baja en la popularidad de Fortnite, donde la empresa busca desarrollar nuevas experiencias digitales.
El propio CEO de Epic, Tim Sweeney, reconoció las dificultades al señalar: “A pesar de que el videojuego sigue siendo uno de los más exitosos del mundo, hemos tenido dificultades para ofrecer una experiencia mágica consistente”.