opinion.blog.luis-garcia.la-final-mas-justa
Opinión

Luis García

El Doctor une el amplio conocimiento deportivo con un estilo propio. Sus geniales comentarios que lo han hecho referente de la TV tienen también su lugar en nuestro diario.

La Final más justa

2020-12-08 | LUIS GARCÍA
Comparte en:

Después de un atípico semestre llegamos a la conclusión del campeonato mexicano con el León ante los Pumas. En esta época de pandemia, de incertidumbre, hemos tenido que convivir entre la locura y la certeza. Siendo lo más complejo que hemos saltado con mucha frecuencia de un sitio al otro, por ende, la frontera entre ambas parece haberse borrado.

En cuanto al tema de la certeza, el León se encargó de dárnosla. Fue el mejor del campeonato regular, y sin haber llegado a su máximo potencial en esta Liguilla arribó a la Final sin ningún raspón. Uno siempre agradece que el mejor gane y con los de Guanajuato se cumple esto, fueron los mejores.

Un equipo con las habilidades, inteligencia y excesivo recurso humano como el León que sea el mandón le genera tranquilidad a todos, porque confirma que los buenos, y me refiero a calidad y a pureza, son un ejemplo a imitar. Y reitero, esta cofradía todavía no ha sido capaz de enseñarnos su mejor versión, aun así el sosiego que desparraman es un bálsamo.

La tranquilidad de saber que si se hacen las cosas bien vas a ser premiado es sumamente necesario para no perder la cordura. Y el León no solo se ha encargado de provocar belleza, felicidad y éxito, también ha logrado mantenernos muy cercanos a la prudencia, aspecto medular en un confuso futbol como lo es el mexicano.

Y del otro lado de la moneda tenemos la enajenación, la locura, lo inentendible, y de esta ambivalente situación se encargaron los Pumas. Estoy cierto que en esta época de pandemia en la que vivimos, se ha maximizado la necesidad de entender por qué suceden las cosas, pero lo que pasó en Ciudad Universitaria eso no lo entiende nadie.

Y también me parece maravilloso que en ocasiones no logremos comprender pasajes tan absurdos, y tan extraños, como el vivido el domingo por la tarde cuando de manera inverosímil el Cruz Azul volvió a sucumbir en un escenario que lucía imposible de joder.

Pues bien, con ese arte de lo demencial en el que los de La Noria son expertos, echaron a perder una ventaja que ningún equipo amateur hubiera desaprovechado. Volvieron a reafirmarse como una mala broma, incluso las burlas a las que son sometidos ya no causan mínima gracia, vivir siempre en el lado oscuro resulta incluso aburrido. Generan una extraña mezcla de emociones que van desde la pena hasta el desprecio ¿Cómo carajo son capaces de aplastar a un oponente y dejarlo desahuciado, y a los tres días ser aplastados hasta la asfixia por el mismo rival al cual habían destrozado?

Ser protagonistas de estas dantescas novelas e historia se les debe reclamar, y no en exclusiva por sus aficionados, que están y estarán ahí a pesar del horror de ser seguidor de Cruz Azul, se les debe señalar porque confunden aún más a un extraviado futbol nacional.

Este tipo de malas fábulas, por que esto es un muy mal cuento, por más que los Pumas hayan mostrado gallardía y valentía, la cual se aplaude y se reconoce, la torpeza de permitir una remontada así empaña cualquier otro tópico por que permite la duda de creer que la pelota en México vive abrazada a desmedidas y maravillosas emociones, cuando a mi entender está más vinculada a la medianía.

En fin, entiendo la necesidad que los dos polos existan y que converjan la certeza y la locura, y sabedor que no poseo la verdad absoluta, soy de los fervientes creyentes que entre más cercanos estemos de la certidumbre mejor rodará el balón.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: PUERTO VALLARTA, LIBERACIÓN