Una fuerte racha de viento provocó el desprendimiento de una parte de la cubierta del estadio Abanca Riazor, previo al partido entre Deportivo de La Coruña y Racing de Santander. El incidente se registró este domingo en la capital gallega, en medio del temporal que afecta a la zona norte de España.
A pesar del susto, las autoridades confirmaron que el encuentro programado para más tarde no corrió peligro. Las medidas de seguridad se activaron de inmediato para evitar riesgos a los aficionados y al personal del estadio.

El viento arranca parte del techo
El desprendimiento ocurrió en la cubierta de la Grada de Pabellón del estadio Abanca Riazor, una de las zonas más expuestas a las fuertes ráfagas de viento. La estructura afectada fue asegurada rápidamente para evitar mayores daños o incidentes.
El temporal ha generado complicaciones en varios recintos deportivos del país, encendiendo las alertas de protección civil. En el caso de Riazor, se acordonó la zona afectada como medida preventiva, garantizando que no hubiera personas en riesgo.
Desde el club y las autoridades locales se informó que la situación quedó bajo control y que, según los pronósticos, la intensidad del viento disminuirá conforme avance la noche. No se reportaron personas lesionadas ni daños mayores en el inmueble.

Deportivo vs Racing: partido confirmado pese al incidente
Más allá del desprendimiento del techo, el partido entre Deportivo y Racing de Santander se mantiene en pie y se disputará con normalidad. El duelo corresponde a la jornada de Segunda División y fue catalogado como de Alto Riesgo por la Comisión Antiviolencia.
Desde primeras horas del día, la Policía Nacional desplegó un amplio operativo de seguridad para evitar enfrentamientos entre grupos radicales de ambas aficiones. Los seguidores del Racing serán escoltados hasta el estadio coruñés.
El encuentro se jugará bajo estrictas medidas de seguridad, tanto por el contexto climatológico como por el ambiente en las gradas. Riazor vivirá una noche intensa, con futbol y máxima vigilancia tras el susto provocado por el viento





