Hablar de José Saturnino Cardozo es hablar de uno de los delanteros más temidos y determinantes que han pisado las canchas del futbol mexicano. El paraguayo no solo marcó una época con el Toluca, sino que estableció récords que hasta hoy siguen siendo referencia obligada en la Liga MX. Sin embargo, el destino del llamado Diablo Mayor pudo haber tomado un rumbo completamente distinto.
Antes de convertirse en leyenda escarlata, Cardozo estuvo muy cerca de firmar con otro club del futbol mexicano. No fue el Toluca su primera opción ni su primer contacto con México, sino el Atlante, equipo que hoy milita en el Ascenso y que en aquellos años era uno de los protagonistas del balompié nacional.
La revelación la hizo el propio Cardozo durante una charla relajada pero reveladora con Antonio de Valdés en su podcast de YouTube, donde el exgoleador abrió el baúl de los recuerdos y narró una historia poco conocida que pudo haber cambiado el curso del futbol mexicano en la década de los noventa.

El breve y extraño paso de Cardozo por Atlante
Durante la entrevista, Cardozo sorprendió al recordar que ya había pisado México en 1993, un año antes de llegar al Toluca. “Yo en el 93 vine a México, al Atlante, a tu equipo”, le confesó entre risas a Antonio de Valdés, quien reaccionó con incredulidad y algo de frustración al escuchar la anécdota.
Según relató el exdelantero paraguayo, su llegada se dio luego de una destacada participación con la Universidad Católica, equipo con el que disputó la Copa Libertadores y perdió una Final ante el poderoso Sao Paulo. Ese rendimiento despertó el interés del Atlante, que entonces era dirigido por Ricardo Antonio La Volpe y que más tarde se consagraría campeón del futbol mexicano.
“La U Católica me manda porque ellos (Atlante) me vieron unos partidos en la Copa Libertadores”, explicó Cardozo en la entrevista. Sin embargo, lo que parecía un paso lógico en su carrera pronto se convirtió en una experiencia llena de dudas e incertidumbre.
El paraguayo permaneció alrededor de 15 días en México entrenando, pero sin recibir información clara sobre su situación contractual. “Yo olía que no estaba todo arreglado... entrené aquí en México y dije: yo quiero regresar porque esto no está claro”, relató Cardozo, dejando en evidencia la falta de comunicación y formalidad que percibió en aquel proceso.
Incluso, reveló que nunca pudo hablar directamente con Toño García, entonces presidente del Atlante, lo que terminó por colmar su paciencia. “Fue un momento de poca seriedad… fue rarísima esa venida a México”, afirmó Cardozo en la charla con De Valdés, señalando que decidió regresar a Chile ante la ausencia de respuestas concretas.

Del rechazo al Atlante a convertirse en el “Diablo Mayor”
Tras volver a Chile, Cardozo se enteró de que Olimpia de Paraguay también había mostrado interés en ficharlo, producto de su gran desempeño internacional. Sin embargo, el destino le tenía preparado otro camino. En 1994, el Toluca apostó por él y el resto es historia pura del futbol mexicano.
Con los Diablos Rojos, Cardozo construyó una de las carreras más exitosas que se recuerden en la Liga MX. Anotó 249 goles con el club, estableció el récord de 29 goles en un solo torneo corto, marcó 43 tantos en Liguilla y nueve en finales, cifras que lo convirtieron en el máximo anotador histórico del Toluca.
Además, fue campeón goleador en cuatro ocasiones y levantó cuatro títulos de liga, consolidándose como el ídolo absoluto del Nemesio Diez y ganándose el apodo que lo inmortalizó: el “Diablo Mayor”.




