¿Guerra entre chimpancés? Comunidad de Ngogo se divide y desata violencia mortal en Uganda
Durante más de tres décadas, la comunidad de Ngogo, en el Parque Nacional de Kibale, Uganda, fue vista como un caso ejemplar de convivencia entre chimpancés. Con cerca de 200 individuos, se trataba del grupo salvaje más grande registrado, con dinámicas de cooperación bien documentadas por científicos.
Pero esa estabilidad empezó a resquebrajarse. Investigadores que han seguido a este grupo durante 30 años detectaron un cambio paulatino en su comportamiento que terminó en algo poco común: una división total del grupo.
Hasta antes de eso, los chimpancés convivían bajo un sistema flexible, en el que se separaban y se reunían en subgrupos sin mayores conflictos. Sin embargo, hacia 2015 comenzaron a notarse tensiones que, con el tiempo, se volvieron imposibles de contener.
Para 2018, la ruptura ya era un hecho. La comunidad quedó dividida en dos facciones bien definidas: el grupo occidental y el grupo central, cada uno ocupando territorios distintos dentro del mismo parque.
¿Por qué se dividieron los chimpancés de Ngogo?
Los especialistas apuntan a una combinación de factores. Por un lado, la muerte de varios machos adultos debilitó la cohesión interna del grupo. Por otro, hubo cambios en la jerarquía de dominancia, lo que aumentó la competencia y la tensión entre los miembros.
También se ha considerado la presión por recursos y la rivalidad entre machos como elementos que pudieron acelerar la fragmentación. Lo que sí está claro es que este tipo de escisión no es común: estudios genéticos sugieren que en chimpancés puede ocurrir apenas una vez cada 500 años.
¿Qué pasó después de la ruptura?
Tras la división, el conflicto escaló rápidamente. Entre 2018 y 2024, los investigadores documentaron al menos siete ataques contra machos adultos y 17 contra crías, la mayoría atribuidos al grupo occidental.
Lo más llamativo es que las agresiones no fueron entre desconocidos, sino entre individuos que antes compartían territorio y relaciones cercanas. “Lo que resulta especialmente llamativo es que los chimpancés están matando a antiguos miembros del grupo y las nuevas identidades grupales anulan las relaciones de cooperación que habían existido durante años”, explicó Aaron Sandel, de la Universidad de Texas en Austin.
Incluso hay un dato que rompe con lo esperado: el grupo occidental, que es más pequeño, ha encabezado los ataques, lo que contradice la idea de que el número define la ventaja en este tipo de enfrentamientos.
Te puede interesar