Manning sigue siendo el mismo QB
JOSÉ MORENO
Tal vez tardó cinco semanas en llegar, pero en la sexta, Peyton Manning demostró estar de vuelta y al nivel que siempre le conocimos en sus mejores años con los Potros.
El juego de Lunes por la Noche en el que los Broncos derrotaron por 35-24 a los Cargadores quedará marcado no sólo como una de las remontadas más espectaculares en la historia, sino también porque Manning expresó, no con palabras sino con hechos, que él y su equipo están para pelear por un lugar en el Super Bowl XLVII.
La llegada de Peyton a Denver causó un enorme revuelo.
John Elway apostó por traer al mejor jugador en la agencia libre, un hombre de 36 años de edad, con 14 temporadas a cuestas, en el que se sembraban gran cantidad de dudas por su estado de salud. Y para traerlo, dejaron de lado la oferta de un joven de 25 años de edad y con un mucho futuro por delante, llamado Tim Tebow.
Ir al descanso con una desventaja de 24 puntos puede ser demasiado para muchos. Pero no para Manning, quien ya había conseguido un regreso similar en 2003, jugando con Indianápolis, cuando caían por 21 unidades ante los Bucaneros y terminaron ganando, en tiempo extra, por 38-35.
Para muchos, era cuestión de tiempo para que Manning mostrara las secuelas de las cuatro operaciones a las que su cuello fue sometido para reparar sus vértebras.
Y Peyton no ha recibido una protección ideal de su línea ofensiva: en seis encuentros esta campaña, ha sido capturado 10 veces.
"Cuando lo golpeen, veremos si puede seguir jugando”, decían tanto sus fanáticos como sus detractores. Y ahora tenemos argumentos para decir que sí, ha podido y lo ha hecho muy bien.
Pases a los números, increíble manejo del reloj y series sin reunión han sido su constante. Distinto a lo que muchos pensaron, Manning no se retirará por estar acabado, él dirá adiós cuando lo crea pertinente... tal vez hasta que gane otro anillo de Super Bowl.
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