Portugal, el Campeón de Europa...
Ni Griezmann ni Pogba ni Giroud ni Gignac. Nadie fue capaz de disfrazarse de Platini o de Zidane para salvaguardar la agónica y amarga noche francesa de Saint-Denis.
Y de ‘La Marsellesa’ cantada desde el alma de un pueblo que parecía necesitado de un triunfo a una definición insólita de la Eurocopa de naciones del 2016.
Las posibilidades portuguesas eran, de por sí, reducidas y se habrían reducido aún más cuando antes de la media hora de juego, el astro Cristiano Ronaldo abandonaba lesionado el partido entre sollozos (suyos) y aplausos (del graderío). Francia tenía ‘la mesa servida’.
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