A 14 días: la insólita historia de 'Las playeras de Tepito' de la Selección de Argentina en México 1986, previo al partido contra Inglaterra de Cuartos de Final
Unos dicen que fue en Tepito. Otros que fue en Circunvalación. La realidad es que las playeras de la Selección Argentina en los Cuartos de Final en el Mundial de México 1986 se convirtieron en uno de los mitos modernos del futbol internacional, no solo por la historia detrás de ellas, sino por como Diego Armando Maradona pasó de ser un simple futbolista a jugar en estado de gracia en el Estadio Azteca.
Pero como cada historia, hay que contarla desde el principio. Uno de los hombres que ha abordado el tema de las camisetas en programas fue Óscar Ruggeri, exjugador y Campeón del Mundo con Argentina en dicho Mundial. El canterano de Boca Juniors comentó que en ese entonces solamente contaban con dos juegos de playeras, las cuales ya habían utilizado.
"A las 12 del mediodía jugábamos con el sol, smog y altura. Jugamos contra los uruguayos y teníamos la azul, pero dos juegos teníamos nada más. La cambiamos con los uruguayos y no teníamos juego, sortean con los ingleses y nos toca azul otra vez. Entonces, a salir a comprar.
Fueron a Tepito porque Zelada conocía, mandó a un utilero con mochila y trajo una camiseta gruesa. Lo sacaron cagando pero teníamos que jugar a los dos días y no teníamos ropa. Fueron a buscar otras camisetas y esas sí gustaron. Hay un video donde las chicas que nos daban de comer las tienen con una plancha poniéndole los números. Había 40 camisetas, dos para cada uno, le pegan los números y pasa Jorge Burruchaga diciendo 'Si salimos campeones del Mundo, esto es un milagro'", comentó en 2022 Ruggeri a ESPN.
¿Playeras falsas u originales?
Uno de los más grandes mitos con respecto a los jerseys de Argentina en aquel legendario partido es sobre si eran piratería o no. Pese a que hay distintas versiones, una de las más aceptadas es que en realidad sí eran originales, pero eran de la llamada "fayuca".
Al no existir los tratados de libre comercio, las playeras llegaron al país de forma ilegal y, aunque no eran las de juego, sí eran las de entrenamiento. Al igual que Diego, dichos jersey pasaron a la historia del futbol mundial.