Conade oculta gastos
GABRIELA MENDOZA
Entrega a medias. Desde el 8 de octubre, RÉCORD solicitó, vía el Instituto de Acceso a la Información Pública (IFAI), a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) información detallada sobre el uso de los recursos asignados a la Infraestuctura Deportiva Bicentenario –cuyo monto asignado fue de 465 mdp–, incluida en el Presupuesto 2010–; hoy, a unos días de que el organismo rinda cuentas ante la Cámara de Diputados sobre el uso del mismo, aún no se tiene una especificación clara del dinero utilizado.
La semana pasada, la Conade entregó a este diario datos sobre el rubro Infraestructura Deportiva Bicentenario, en el cual se informa que en total son 951.3 mdp lo destinado a éste, debido a que se trata de un programa de co-inversión estatal y/o municipal que contiene 27 obras a realizar –construcción o remodelamiento– , distribuidas en 17 estados del país.
Y aunque se precisa el monto total de los recursos –incluso se afirma que al 14 de diciembre de 2010 ya se habían transferido 405.10 mdp–, no se explica cuánto dinero se utiliza en cada una de la obras y el estatus en el que se encuentran. Ante ello, RÉCORD se dio a la tarea de consultar con institutos del deporte estatales para conocer más sobre dichas obras.
Lo anterior, debido a que la ejecución de la obra corre a cargo de la entidades o municipios, según lo establecido en el programa, en el cual, también marca el 31 de enero próximo como la fecha para que se remita a la Conade la información sobre "el avance físico-financiero de las obras y de la comprobación del recurso, conforme los presenten los beneficiarios”.
Es en este punto donde se nubla más la poca transparencia con el que se ha conducido este manejo de recursos, pues se deja entrever que la Conade aún no conoce a detalle lo que se ha realizado con el dinero entregado.
Lo anterior, también explicaría la tardanza del IFAI para responder a la solicitud de este diario sobre la Infraestructura Bicentenaria. En un principio, el IFAI pidió una prórroga, pues alegó estar recolectando la información y en diciembre pasado, lo que se entregó a RÉCORD fue un desglose sobre el presupuesto ejercido por las Federaciones deportivas. Ante ello, este diario metió un recurso de revisión al instituto y se está en espera de la resolución del mismo.
El caso más concreto sobre las imprecisiones detectadas es el referente a la "Construcción del Centro Acuático Bicentenario” para el cual, según información del Instituto del Deporte de Baja California, se destinaron 30 millones de pesos, cantidad que se usará sólo para el techado de las albercas olímpicas y semiolímpicas, con 35 años de creación, además de las regaderas de los vestidores y no en la edificación completa del inmueble.
"Iniciamos un proceso de licitación, tenemos un recurso asignado por 30 millones para crear el centro acuático, aunque ya tengamos la alberca olímpica y semiolímpica, la intención es cubrirla… en verano es casi imposible su uso –por las altas temperaturas–, nuestros atletas no se veían favorecidos”, indicó Teresa Nevares, directora de infraestructura deportiva de Baja California.
Cabe señalar que las necesidades del complejo están enfocadas en la ampliación del centro que ya existe, pero dicho presupuesto recaerá en el gobierno del estado.
Por otra parte, hay algunas obras que apenas comienzan su proceso de construcción. Tal es el caso de la Unidad Deportiva Bicentenario ‘La Alianza’, en Monterrey, Nuevo León, obra que hace una semana inició su edificación y que se espera quede concluida para el 11 de agosto de este año; también se le destinaron 30 mdp.
Sobre este tema, De la Garza justificó: "Como toda obra pública hay un desfase entre cuando se aprueba el presupuesto, en lo que se distribuye, en lo que se reciben los proyectos y se completan los expedientes técnicos que se requieren, al final se licitan las obras y se arranca la construcción”.
Así las cosas, la Conade tiene aún hasta el lunes próximo para entregar el informe detallado de la Infraestructura Deportiva Bicentenario a la Cámara de Diputados, pero, de momento, no se puede pasar por desapercibido que tales recursos se manejaron con poca transparencia.