Melania Trump se deslinda de Epstein: “No soy su víctima”, declara desde la Casa Blanca
Melania Trump salió al frente de la polémica. Desde la Casa Blanca, la primera dama de Estados Unidos negó cualquier relación con Jeffrey Epstein y rechazó las versiones que la vinculan con el caso del fallecido financista.
En un mensaje público que sorprendió a todos, aseguró que las acusaciones en su contra son falsas y buscan dañar su reputación.
“Las mentiras deben terminar”
“Las mentiras que me vinculan con el despreciable Jeffrey Epstein deben terminar hoy”.
Durante su declaración al pueblo estadounidense, la esposa del presidente Donald Trump fue contundente al desmentir los señalamientos. También lanzó críticas directas contra quienes han difundido estas versiones:
“Las personas que mienten sobre mí carecen de estándares éticos, humildad y respeto. No reprocho su ignorancia; más bien rechazo sus intentos mezquinos de manchar mi reputación”.
Pide audiencia para víctimas
Además de defenderse, la primera dama pidió que el caso Epstein avance en el Congreso con enfoque en las víctimas: “Cada mujer debería tener su día para contar su historia en público, si así lo desea”.
La propuesta busca que sobrevivientes puedan testificar ante legisladores y que sus testimonios queden registrados oficialmente.
Reacciones políticas
Sus declaraciones reavivaron el debate en Washington, donde el caso Epstein sigue generando divisiones. Algunos políticos respaldaron su postura, mientras que otros aprovecharon para exigir mayor transparencia y acciones legales contra los responsables.
Jeffrey Epstein fue un financista condenado por delitos sexuales que utilizó su red de contactos con figuras poderosas para cometer abusos. Su caso sigue siendo uno de los más polémicos en Estados Unidos, con investigaciones abiertas y presiones para revelar más información.
Niega haber sido presentada por Epstein
Melania Trump también aclaró su historia de amor con su esposo no es como dicen lo rumores de que los presentó Epstein en una reunión y volvió a negar cualquier vínculo previo con el financista.
Afirmó que conoció a Donald Trump en una fiesta en Nueva York en 1998, descartando versiones que apuntaban a una supuesta conexión a través de Epstein.
Aunque el gobierno estadounidense parecía haber dejado atrás la polémica, las declaraciones de la primera dama volvieron a poner el caso en el centro de la conversación.