¿Quién es Banksy? Revelan su identidad tras décadas de misterio
Durante años, Banksy fue uno de los mayores enigmas del arte contemporáneo. Su identidad se mantuvo oculta pese a su fama global, sus obras millonarias y sus intervenciones en espacios públicos alrededor del mundo.
Sin embargo, una investigación publicada el 16 de marzo de 2026 por Reuters reúne la evidencia más sólida hasta ahora para revelar quién estaría detrás del pseudónimo.
De acuerdo con el reporte, Banksy sería Robin Gunningham, un artista originario de Bristol, nacido en 1973, quien posteriormente habría cambiado legalmente su nombre a David Jones. Esta conclusión surge de un cruce de testimonios, documentos oficiales y registros que apuntan en una misma dirección.
Ucrania, el punto clave de la investigación
El hilo comenzó en 2022, cuando aparecieron murales en edificios destruidos por la guerra en Ucrania. Uno de ellos, en Horenka, fue confirmado por el propio Banksy en redes sociales. En las imágenes difundidas se observa a un artista trabajando con sudadera, sin mostrar el rostro.
Durante la investigación, Reuters entrevistó a residentes del lugar. Una testigo aseguró haber convivido con los artistas que realizaron las pinturas. Aunque no identificó directamente a Banksy, su reacción ante ciertas fotografías levantó sospechas sobre posibles identidades vinculadas al caso.
Además, registros migratorios revelaron que un hombre identificado como “David Jones” ingresó a Ucrania en fechas que coinciden con la aparición de los murales. La fecha de nacimiento coincide con la de Gunningham, lo que refuerza la hipótesis.
La confesión que lo cambió todo
Uno de los hallazgos más relevantes proviene de un expediente policial en Nueva York del año 2000. En ese documento aparece una confesión escrita a mano tras un acto de vandalismo en un anuncio publicitario.
El nombre registrado en ese documento es Robin Gunningham, lo que conecta directamente con el perfil del artista urbano que comenzaba a ganar notoriedad en esa época. Tras ese incidente, los cargos se redujeron y el caso quedó como una falta menor.
Años después, en 2008, el nombre de Gunningham fue vinculado por primera vez a Banksy por un medio británico. Poco tiempo después, desapareció de los registros públicos, lo que coincide con el supuesto cambio de identidad.
El misterio que Banksy no quiere romper
Pese a la contundencia de la investigación, el artista no ha confirmado ni desmentido la información. Su entorno legal ha señalado que muchos de los datos no son correctos y ha pedido que no se difunda su identidad por razones de seguridad y privacidad.
Hasta ahora, Banksy sigue siendo oficialmente un misterio, aunque cada vez con menos sombras. La figura del artista que revolucionó el arte urbano podría tener nombre y apellido… pero el mito, ese, parece que seguirá intacto.