La NFL no perdona, ni siquiera a los nombres que hace poco figuraban entre los defensivos más cotizados de la liga. El caso de Trevon Diggs es un claro ejemplo de cómo el panorama puede cambiar de manera drástica en cuestión de semanas. El cornerback, que alguna vez fue pieza clave de la defensiva de los Dallas Cowboys, ahora enfrenta uno de los momentos más inciertos de su carrera profesional.
Después de una fugaz etapa con los Green Bay Packers, Diggs fue liberado tras disputar apenas dos partidos con la franquicia, uno de ellos reducido a una sola jugada en la derrota frente a los Chicago Bears durante la Ronda de Wild Card.
La decisión de Green Bay refleja no solo un movimiento estratégico de cara a la temporada baja, sino también la compleja situación contractual que rodea al esquinero. Aunque su talento es innegable, las cifras asociadas a su nombre y su reciente historial han complicado seriamente su permanencia en un roster competitivo.

De Dallas a Green Bay: un recorrido breve y accidentado
El 30 de diciembre de 2025 marcó un punto de quiebre en la carrera de Trevon Diggs. Ese día, los Dallas Cowboys decidieron cortarlo de manera definitiva, pese a que aún le restaban tres años de la extensión de cinco temporadas y 97 millones de dólares que había firmado como parte de su contrato de novato. Sin embargo, la clave estaba en un detalle determinante: el acuerdo ya no incluía dinero garantizado.
Un día después de su salida de Dallas, los Packers apostaron por Diggs como una posible solución inmediata para reforzar su secundaria en la recta final de la temporada. No obstante, su impacto fue mínimo. Solo participó en dos encuentros y su presencia en el partido de postemporada ante los Bears se limitó a una única jugada, lo que evidenció que no logró ganarse un rol relevante dentro del esquema defensivo.

Ante este panorama, Green Bay optó por cortar el vínculo antes de que iniciara formalmente la temporada baja, evitando así una carga financiera considerable y apostando por mayor flexibilidad salarial.
El peso del contrato y un futuro lleno de incógnitas
Uno de los factores determinantes en la salida de Trevon Diggs fue su situación contractual. De haberse mantenido en el roster, los Packers habrían tenido que cubrir alrededor de 15.5 millones de dólares en salario y bonificaciones durante el año, una cifra elevada para un jugador que no logró consolidarse en el equipo.
Aunque existía la posibilidad de negociar una reestructuración del contrato, la directiva decidió no asumir ese riesgo y optó por liberarlo de inmediato. Esta decisión coloca ahora a Diggs en la lista de waivers, donde cualquier equipo puede reclamarlo bajo las condiciones actuales de su contrato, algo poco atractivo considerando el impacto en el tope salarial.
Debido a este escenario, el futuro inmediato del cornerback luce complicado. La opción más realista para Diggs sería no ser reclamado en waivers y convertirse en agente libre una vez finalizado el Super Bowl, lo que le permitiría negociar un nuevo contrato bajo términos más accesibles para las franquicias interesadas.
A sus 26 años y con antecedentes de alto nivel en la NFL, Trevon Diggs aún tiene margen para relanzar su carrera. Sin embargo, su próximo destino dependerá de su disposición para ajustarse a una nueva realidad contractual y de encontrar un equipo dispuesto a apostar por su talento sin comprometer su estabilidad financiera. La temporada baja será decisiva para definir si este episodio representa solo un tropiezo o el inicio de una nueva etapa en su trayectoria profesional.




