¿Fin del mundo o mito? La predicción sobre 2026 que regresa

¿Fin del mundo o mito? La predicción sobre 2026 que regresa
La fecha no proviene de profecías ni creencias místicas, sino de un modelo matemático. | Pixabay

La idea de que nuestra civilización podría enfrentar un colapso ha resurgido con fuerza en redes sociales y espacios de análisis, impulsada por un dato que parece sacado de una novela apocalíptica: el 13 de noviembre de 2026. Sin embargo, el origen de esta fecha no tiene relación con supersticiones ni visiones futuristas, sino con un ejercicio científico realizado hace más de seis décadas.

Un estudio científico publicado en 1960 volvió a ser tendencia por señalar a 2026 como un posible punto crítico./ Pixabay
Un estudio científico publicado en 1960 volvió a ser tendencia por señalar a 2026 como un posible punto crítico./ Pixabay 

El planteamiento proviene de un artículo publicado en 1960 en la revista Science, elaborado por el físico y filósofo austriaco Heinz von Foerster, junto con Patricia Mora y Lawrence Amiot, investigadores vinculados a la Universidad de Harvard. En plena explosión demográfica del siglo XX, el crecimiento acelerado de la población mundial encendió las alarmas dentro de la comunidad científica.

¿Por qué el estudio apuntó a noviembre de 2026?

El equipo desarrolló un modelo matemático para proyectar el crecimiento de la población humana a lo largo del tiempo. Con base en las tendencias observadas hasta ese momento, los cálculos arrojaron una fecha límite en la que el crecimiento se volvería insostenible: 13 de noviembre de 2026.

El modelo matemático analizaba el crecimiento poblacional y el uso de los recursos naturales./ Pixabay
El modelo matemático analizaba el crecimiento poblacional y el uso de los recursos naturales./ Pixabay 

Von Foerster describió este punto como una “población infinita”, un concepto teórico que representaba el momento en el que los recursos del planeta ya no podrían sostener a la humanidad. Esta proyección fue conocida posteriormente como la “Ecuación del Día del Juicio Final”, nombre que contribuyó a su difusión y a interpretaciones alarmistas.

El estudio no advertía sobre un desastre repentino, sino sobre un colapso progresivo, marcado por escasez de alimentos, crisis de agua y agotamiento de recursos naturales, como consecuencia directa de un crecimiento descontrolado.

Con el paso del tiempo, los propios datos demostraron que la predicción no se cumplió en términos demográficos. Si bien el modelo acertó al estimar la población mundial en 1960, las tasas de crecimiento comenzaron a desacelerarse en décadas posteriores, e incluso hoy algunas regiones enfrentan disminución poblacional.

La fecha del 13 de noviembre de 2026 surgió de una proyección teórica, no de una profecía./ Pixabay
La fecha del 13 de noviembre de 2026 surgió de una proyección teórica, no de una profecía./ Pixabay 

 

¿Sigue siendo válida la advertencia?

Aunque el colapso global proyectado para 2026 no se concretó, especialistas coinciden en que el mensaje de fondo del estudio sigue siendo relevante. La preocupación ya no se centra únicamente en la población, sino en el uso desmedido de los recursos naturales.

El cambio climático, la desigualdad en el acceso a recursos y el deterioro ambiental mantienen vigente la advertencia que Foerster y su equipo plantearon hace más de 60 años. No se trata de una fecha fatal, sino de un recordatorio de los límites del planeta.

Más que anunciar el fin del mundo, este estudio funciona hoy como una alerta histórica: el futuro de la civilización dependerá menos de predicciones matemáticas y más de las decisiones que se tomen para evitar que el agotamiento del planeta se convierta en un punto sin retorno.

Especialistas señalan que la advertencia del estudio sigue vigente por el deterioro ambiental./ Pixabay
Especialistas señalan que la advertencia del estudio sigue vigente por el deterioro ambiental./ Pixabay