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Opinión

Alejandro Molina Bortoni

Experto en psicología y desarrollo humano que trabajó con la Selección Mexicana durante el proceso de Ricardo La Volpe. Molina llevará los lectores todo lo relacionado a la psicología y el deporte.

Ni tan buenos ni tan malos

2019-09-12 | Alejandro Molina
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Argentina nos pasó por encima y veníamos de 11 partidos invictos con el Tata. ¿Ya somos sus clientes? ¿No podemos ganarles? ¿Qué sigue? Veníamos de una racha ganadora y nos apabullaron. Hace 15 años que no les ganamos. Las estadísticas marcan 17 tiros de Argentina por cuatro nuestros. ¿Qué actitud podemos tomar?

Siempre hacia adelante, ni tan buenos ni tan malos. Recuperar la actitud y revisar las fallas que tuvimos para seguir adelante. Declarar que los errores son inadmisibles o evidenciar a un par de jugadores no es el camino. Tuvimos fallas importantes en la defensa contra un equipo que fue contundente y supo aprovechar las oportunidades.

No tuvimos tiros a gol en la primera mitad, los aficionados los abuchearon en el medio tiempo y no pudimos reaccionar adecuadamente en la segunda mitad. Tuvimos errores claros en los centrales. El colectivo mexicano no funcionó, pero no podemos echar por la borda lo logrado.

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No fuimos capaces de reaccionar y modificar el estilo de juego. Hubo una caída moral y faltó plasticidad para cambiar. Faltó un líder que sacara la cara por el grupo. No es sólo táctica, si me preguntan qué podemos hacer a este nivel, sería abrir al diálogo al terminar el partido con los jugadores para expresar qué pasó y que ellos mismos digan que podrían haber hecho diferente. La verdad, esto casi no pasa. Regresan a sus equipos y a pensar en lo que sigue.

Estas derrotas mentalmente nos hacen mucho daño porque ponen en evidencia que no podemos con los grandes. Me preocupa más el pensamiento colectivo en México y las creencias que nos generan, pero también en el de los jugadores, que requieren procesar la derrota.

Estimados lectores, no dejemos que esta derrota influya en nuestras creencias sobre lo logrado, es un tropiezo. Aprendamos de cada uno de los nuestros y a seguir adelantes. Jamás derrotistas, siempre aprendiendo y volviendo a la competencia con lo mejor de nosotros.

"Revitalízate, vuelve a la esencia de lo que te da el éxito".