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Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

Entre Collado y Amado… Gallos; historias sin fin (P2)

2019-07-31 | IGNACIO SUÁREZ
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El pasado 17 de julio, realicé la primera entrega de esta escabrosa y entramada historia llena de traiciones, dobles discursos, ambición desmedida, narcotraficantes involucrados, enormes intereses económicos, políticos y deportivos; todos los ingredientes que requeriría la serie más exitosa de Netflix. No cabe duda que la realidad supera muchas veces a la ficción.

En este país NO es fácil encontrar las diferencias entre cómo se manejan los gobiernos en turno -póngale los colores que prefiera- y cómo se maneja Doña Fede, son vidas paralelas, reflejo uno de otro y muchas veces estos caminos se han entrelazado muy estrechamente por diversos intereses.

Esta trama del equipo Gallos Blancos de Querétaro ha estado marcada por ello. Y nuevos capítulos de esta historia estarían por escribirse en las próximas semanas, cuando se presenten ante las respectivas denuncias que el poderoso grupo de abogados de Amado Yáñez ya tiene argumentadas en sus manos, y las cuales han preparado durante muchos meses reuniendo evidencias que sustenten sus dichos.

El tema de Amado Yáñez, Gallos Blancos y Oceanografía tiene personajes o enemigos comunes. El más visible: Emilio Lozoya Austin, hoy uno de los hombres más buscados, un prófugo de la justicia que el sexenio pasado era uno de los 'Golden boys', uno de los intocables para Enrique Peña Nieto y su gobierno, según han documentado diversos columnistas especializados en el tema.  

¿Qué demonios tiene que ver Lozoya en el tema Gallos Blancos? Todo. El equipo estaba en 'la panza' del enorme negocio que significaba Oceanografía de Amado Yáñez, y aunque era un negocio menor, significaba un filón mediático muy importante: el futbol mueve a las masas.

Para poder hacer grandes negocios con la reforma energética, necesitaban una naviera grande y poderosa como lo era Oceanografía, y no iban a dejarle ese pastel a Amado Yáñez, así que su intención era quedarse con ese negocio ya sea por las buenas o por las malas, relatan en síntesis los apoderados legales de Amado Yáñez en sus denuncias. En conclusión, iban por Oceanografía y entre las patas se llevaron a Gallos y a Delfines de Ciudad del Carmen, del Ascenso.

Se dice que Eduardo Hernández Autrey y Emilio Lozoya fueron roomies en Estados Unidos, antes de que coincidieran como los hombres fuertes en Pemex, donde se volvió su sensei en los negocios buenos y malos de la paraestatal; incluso, a la compra de las empresas chatarra a altos hornos de México, el portal Contralínea la denominó: 'Pemex, la conexión Autrey, Ancira, Lozoya'.

Para NO desviarnos y confundirnos del tema, retomaré las interrogantes con las que terminé mi primera entrega que culminó cuando el Querétaro de Caja Libertad, que trato de salvar Yáñez para así comprarlo, descendió. ¿Cómo logró seguir en Primera? ¿Qué equipo compró? ¿Con quién tuvo que negociar? ¿Cómo finalmente perdió al equipo? ¿Le pagaron? ¿Por qué Amado Yáñez asegura que NUNCA recibió el dinero, que efectivamente, le consta que Grupo Imagen pagó por la franquicia?

Se dejó claro lo que Amado pretende hoy en día: No quiere al equipo de vuelta, en redes sociales ha asegurado que con los dueños actuales está en buenas manos. Pero quiere su dinero, esos millones que pagó Grupo Imagen por él. ¿Dónde demonios quedó ese dinero? ¿El SAE, la PGR, el SAT? Hoy en día, los abogados de Yáñez tienen evidencias de un pago de 90 millones de pesos, pero ese dinero NUNCA llego ni a las cuentas de Oceanografía ni a las de su dueño. Se extraviaron en el camino, alguien las desapareció y ahora se buscará quién lo obtuvo. Ese es el punto medular ahora.

¿Por qué hasta ahora?, pregunté a los abogados del empresario. “Porque antes no era posible. Por los tiempos políticos, muchos de los involucrados en esta historia ocupaban puestos de privilegio en el gobierno de Peña Nieto”, me respondieron. A medida que me fui enterando la prominencia de estos personajes señalados, no hizo falta hacer más preguntas.

Recordemos que Yáñez Osuna en el vestidor del Omnilife, les había prometido a esos jugadores del Querétaro -que aún terminando en octavo de la tabla NO lograron evitar el descenso- que se quedarían en Primera. En el 2013, aún NO se pagaba por NO descender. ¡Se compraba un equipo!  

Habló primero con los López Chargoy que tenían al San Luis, pero NO se le hicieron de fiar. Buscó entonces a Salinas Pliego, al que ya le había comprado a Toros Neza; ahora iría por Jaguares de Chiapas. La negociación fue rápida, el acuerdo fue por 11 millones de dólares y los derechos de transmisión hasta la Clausura 2019, según consta en los documentos exhibidos por @mauromero en su twitter que incluía las cartas o derechos federativos de 30 jugadores.

 

 

 

 

 

En ese paquete de jugadores de Jaguares, venía uno que desencadenó el primer encontronazo de Yáñez Osuna con el grupo del poder. Justo en el Draft de Cancún de aquel 2013, surgen dos reuniones claves: por la mañana desayuno con Hernández Autrey, el socio de Lozoya. El tema a tratar: le quieren comprar el 100 por ciento de Oceanografía, o bien, armar una sociedad 60-40. Amado la rechaza categórico; el desayuno termina con la frase amenazante de “creo que lo debes pensar muy bien, pero muy bien”, del enviado de Lozoya Austin.

Al medio día, se va al hotel sede de la reunión con los dueños de la pelota en el Draft. Ahí, le presentan a un personaje que NO conocía y de nombre extraño: Yon de Luisa. Este le dice que maneja la administración del América y que quieren a Luis Gabriel Rey, que le ponga precio. Amado Yáñez le dice que NO, recién había hablado con Nacho Ambriz, quien consideraba al delantero fundamental en el armado de su nuevo equipo. “Al América NO se le dice que NO”, dicen que le dijo Yon de Luisa, antes de marcharse. Así debutaba el empresario petrolero en el Draft.

Por la noche, cuando el Draft había en teoría concluido y se había negado a negociar por la tarde otra vez a Luis Gabriel Rey a los capitalinos, sonó su celular. Era el mismo Emilio Azcárraga el que le solicitaba el favor de venderlo. “Hay que comenzar construyendo alianzas comerciales”, palabras más palabras menos, dicen que le dijo. Y como signo de buena voluntad, y para NO entrar en conflictos con su nueva 'familia' futbolística, ya NO pudo negarse. Entonces le pidió a Adolfo Ríos, su presidente en Querétaro, que acordara el pago de dos millones de dólares y la carta del joven lateral George Corral, que tenían a préstamo. A la distancia, Yon de Luisa le sonrió y le levanto el pulgar. Fuera del horario, se pudo hacer la operación y registro sin problema, me refieren.

Junto con Claudio Suárez y Jorge Campos, analizan las posibilidades del grupo que ha ingresado de lleno al futbol. Tienen equipo en Tercera, Segunda, el Ascenso y el Máximo Circuito. Las cosas pintan bien, les ha llegado una oferta por el joven colombiano John Andrés Córdoba que venía en el paquete de Jaguares. El Espanyol de Barcelona les ofrece pagar cinco millones de dólares, un año después justo en junio del 2014. En apenas dos jugadores, Rey y Córdoba, Yáñez ya reunió 7 de los 11 que pagó a Salinas Pliego. El negocio camina.

Semanas después, en una cena de negocios, coinciden en Ciudad del Carmen con otro muy importante contratista de Pemex, es el dueño de Grupo Avanzia -filial del grupo español ACS- un tal Florentino Pérez, que tiene años haciendo negocios con la paraestatal. Este le dice que ha ganado contratos la rehabilitación de las plantas de urea, ácido nítrico, nitrato de amonio, así como del área VI y SAMP de las Plantas de Nitrogenados a Agro Nitrogenados, S.A. de C.V., subsidiaria de Altos Hornos de México (AHMSA). Si no leyó mal, las mismas empresas chatarra que Lozoya y el gobierno compraron en 500 millones de dólares.

Tampoco se trata de una confusión ni de un homónimo. Con quien Amado Yáñez se ha sentado a la mesa es con Florentino Pérez, es el mismísimo presidente del Real Madrid. Hablan de Pemex, hablan del Real Madrid, hablan del Querétaro, de Delfines, hablan de futbol, hablan de negocios.

Yáñez le platica a Florentino que le están ofreciendo al Alcorcón de la Segunda División de España en apenas un millón de euros, que ha sacado números y no lo ve malos ojos el comprar al equipo. El presidente del Real Madrid le ofrece entonces que comprar al Getafe es una mejor inversión, que el costo es de 25 millones de euros y que el puede ayudarle con el tema.

Por otra serie de negocios, Yáñez Osuna viaja a España, habla con Florentino quien lo invita a cenar, justo el día que presentan a Gareth Bale. Justo ahí, el presidente de los merengues le comenta que puede ingresar a las grandes ligas del futbol español y hacerse del 50 por ciento del Atlético de Madrid. “Tu tienes la pasta, ellos la necesidad”,palabras más palabras menos le habrá dicho. “Te puedo poner en contacto de manera directa con mi amigo Miguel Ángel Gil Marín, que lo mismo le puede vender el 52 por ciento de sus acciones que tiene en ese momento y que esta en busca de socios capitalistas. 

¿El Atlético de Madrid? NO suena mal. Fue la pregunta que se estuvo haciendo el resto de la cena con Florentino….

En nuestra siguiente entrega, le platicaré los motivos que abortaron invertir en España con Florentino Pérez, cómo fue creciendo la presión inmensa de Lozoya, Autrey, Videgaray, Murillo Karam para que les vendiera Oceanografía, cómo perdió el equipo, quién se lo quiso comprar y sobre todo… ¿Quién, cómo, dónde y por qué lo obligaron a vender el equipo?

Por hoy se nos acabó el espacio… pero no la historia.

 

“El infortunio de las facultades de Comunicación, es que enseñan muchas cosas útiles para el oficio, pero muy poco del oficio mismo”

Gabriel García Márquez