Sammy Scott, un niño de apenas 9 años, se convirtió en protagonista inesperado de la Premier League luego de hacerse viral durante el partido entre Newcastle y Arsenal. Su euforia en las gradas lo llevó a la televisión internacional, pero también a recibir un castigo escolar que desató polémica en redes sociales.
El pequeño aficionado del Newcastle asistió al encuentro con el permiso de sus padres y fue captado celebrando uno de los goles de su equipo, que terminó ganando 2-0. La imagen recorrió el mundo y convirtió a Sammy en uno de los rostros más comentados del futbol inglés.

La falta a clases que terminó en castigo
De acuerdo con la información revelada, la madre del menor notificó a la escuela que Sammy se ausentaría de clases, argumentando que se encontraba enfermo. Sin embargo, la aparición del niño en televisión durante el partido contradijo la versión presentada ante la institución educativa.
Días después, el colegio le comunicó a la familia que la falta sería registrada como "no autorizada", al comprobar que el menor se encontraba en Londres asistiendo al partido de la EFL Cup y no en casa por motivos de salud.

¿Exceso de rigor por parte de la escuela?
La decisión provocó una ola de reacciones en redes sociales, donde miles de usuarios criticaron la postura del colegio y defendieron al niño, señalando que se trató de una experiencia única y completamente comprensible para cualquier aficionado al futbol.
El caso se volvió aún más viral luego de que distintos medios deportivos difundieran tanto el comunicado escolar como las imágenes de Sammy festejando en la tribuna, alimentando el debate sobre la flexibilidad de las normas escolares.
Mientras algunos usuarios respaldaron a la escuela por aplicar el reglamento, otros señalaron que el castigo fue innecesario y que el futbol también forma parte de la educación emocional y social de los niños.

Parte del contenido de este artículo fue elaborado con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial y revisado por un editor de RÉCORD.




