América empata con Monterrey y se obliga a ganar en el Tec
JONATAN PEÑA
Fue una noche a ';cuenta gotas'; de futbol. América y Monterrey abrieron su Semifinal con un deslucido 0-0 que, al final, deja con más frustaciones a los azulcrema y beneficia a los de la Sultana del Norte por su mejor posición en la tabla. Ahora, la supervivencia de las Águilas tendrá que ir acompañada de una victoria en el Estadio Tecnológico.
La inspiración de Jonathan Orozco evitó que su marco cayera de forma tempranera, tan sólo pocos segundos después del silbatazo inicial. Paul Aguilar metió un tiro con comba y el arquero rayado se estiró cuanto pudo para desviar un balón que llevaba destino de gol.
El ahínco americanista llevaba pasos firmes de hacer daño a su presa lo más rápido posible y la presión que ejercía al visitante, que se salió como un fiel tanteador y con intenciones de contragolpear, presagiaban pronto una anotación. Daniel Montenegro tuvo otra oportunidad, pero una pierna salvadora después de disparo a bocajarro en el área, frenó sus ilusiones de festejo.
Monterrey orquestó perfectamente un contraataque y Aldo de Nigris quedó solo frente a Muñoz, quien levantó la mano en el duelo de arqueros y desvió de forma fenomenal un disparo que hizo cerrar los ojos a la hinchada azulcrema debido al susto.
Con esta acción, el cuadro regio inspiró respeto en la noche, bajó las revoluciones al rival y se animó a adelantar líneas consciente de su arsenal ofensivo que no tardó mucho en fabricar otra opción de gol; sin embargo, Cardozo careció de contundencia y mandó su definición por encima del arco.
Después de que el partido se tornó por momentos deslucido y las ganas provocaron una lucha en el mediocampo, el primer periodo concluyó con las mismas emociones de su etapa incipiente. Orozco brilló nuevamente al atajar un tiro libre de Chema Cárdenas, aunque una más clara para los locales estaría por venir cuando Benítez definió ante la salida del arquero, pero para su desgracia, Chávez barrió en la línea de gol evitando la desventaja.
En el mediotiempo, los Rayados terminaron por dejar en el vestidor todo propósito de propuesta ofensiva y sabedores de que el empate les beneficiaba, apostaron a la desesperación de las Águilas que jamás encontraron un camino para romper el cerco regiomontanto.
De héroe a villano estuvo a punto de pasar Orozco cuando quiso jugar en el área y el balón quedó a la deriva al ser apretado por Vuoso; afortunadamente para su causa, la labor de rescate de su zaga impidió que alguna pierna rival aprovechara el error y se adelantara.
"Vamos, Vamos América, esta noche, tenemos que ganar", se escuchó en el Azteca para alentar a su equipo a buscar a toda costa la victoria. El desencanto del público al llegar el silbatazo final reflejó un empate que sabe a poco y que obligará a los pupilos de Miguel Herrera a ganar en el Tec, donde Monterrey no ha perdido en todo el torneo.