Ayón anota ocho puntos en nueva derrota de Hornets
IVÁN CAÑADA
El sueño de la postemporada sigue latente para unos Clippers impetuosos. La proeza se acerca y Vinny Del Negro volvió a tomar un respiro bajo el mando del equipo, tras celebrar la victoria (97-85) sobre los Hornets, con Gustavo Ayón en la duela. El mexicano jugó 28 minutos y terminó con ocho puntos, ocho rebotes y tres asistencias en la nueva derrota del cuadro de Nueva Orleans.
El dominio total del conjunto de Los Ángeles permitió dar una ventaja inalcanzable para los Hornets, que incluso estuvieron hasta 23 puntos abajo, cuando restaban 11 minutos en el último cuarto, del duelo disputado en Staples Center.
Chris Paul fue el gran impulsor de la victoria de su equipo. Con 23 puntos, el armador, ex jugador de los Hornets, guío a los Clippers a celebrar su segunda victoria en 18 partidos contra la plantilla de Nueva Orleans.
Si Paul fue el motor del cuadro angelino, Blake Griffin sirvió como su mejor aliado. Como casi siempre. El dorsal ‘32’ firmó otra gran noche y aprovechó los espacios brindados por sus rivales para sumar 20 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias. Números inmejorables en el momento más requerido por su equipo para refrendar su paso de cara a la postemporada.
El inicio trepidante de los Clippers fue muy difícil de alcanzar para los Hornets. Sin siquiera ocho minutos de iniciado el encuentro, la superioridad en el electrónico ya se demostraba con 10 unidades de diferencia. Pese a ello, Ayón y compañía lograron emparejar la situación con menos de cinco minutos para finalizar la primera mitad del cotejo.
Tras ello volvió el descontrol para el peor equipo de la Conferencia Oeste, que no aguantó más la presión y volvió a ceder oportunidades a sus contrincantes. Paul y Griffin, letales como suelen ser, no escatimaron y arrollaron a sus rivales tan pronto como pudieron.
La diferencia fue tal, que las dos estrellas del cuadro de Los Ángeles tuvieron más minutos de descanso de lo habitual. Lo que restaba era mantener la ventaja y cuidarla sin esperar una sorpresa al final. Ayón y compañía, por su parte, simplemente trataron de decorar más el marcador de un duelo resuelto casi de principio a fin. Los Clippers sueñan y avanzan rumbo a la postemporada.