Cotto obtuvo su revancha
SALVADOR RODRÍGUEZ | NUEVA YORK, EU
Miguel Cotto (37-2, 30 Ko’s) tuvo su revancha, vapuleó al mexicano Antonio Margarito (38-8, 27 Ko’s) ante más de 21 mil personas en el legendario Madison Square Garden, donde acumula ya siete triunfos, provocando la alegría de sus fanáticos que corearon la victoria con la que retuvo, a los 3 segundos del décimo asalto, el cinto Superwelter de la Asociación Mundial de Boxeo.
El ídolo de la Isla del Encanto dio clases de boxeo al ‘Tornado’ tijuanense, que esta vez no pudo lastimar lo suficiente al boricua para hacerlo rendirse como en julio de 2008, cuando le quitó el cinto Welter de la AMB en Las Vegas.
Fue un clásico moderno y bien pudo terminar hasta los 12 asaltos, pero los médicos de la Comisión local ya no dejaron seguir a Margarito al finalizar el noveno asalto después de haber recibido el suficiente castigo en el ojo derecho que estuvo lastimado desde los primeros escarceos.
La defensa de Margarito fue nuevamente nula, se preparó al ciento por ciento y lo demostró en el cuadrilátero, pero no pudo sostener la presión suficiente para vencer nuevamente al de Caguas, Puerto Rico que a pesar de haber recibido buenos ganchos al cuerpo, fue muy superior al mexicano.
Cotto salió dominante, como en aquel encuentro de julio de 2008, metió su jab y llevó la pelea al lugar que quería, mantuvo a raya al tijuanense con su jab, evitó los embates de un mexicano inoperante, yendo hacia el frente sin el éxito esperado.
El tercer round fue épico. Margarito salió a darlo todo y terminó con una ligera cortada en el párpado derecho; sin embargo, logró conectar las zonas blandas del boricua, que respondía con furia llevando la pelea a otro nivel, en un callejón sin salida.
Después de tanto castigo y ya con el ojo derecho completamente cerrado, los médicos de la Comisión de Boxeo local ya no dejaron que el mexicano siguiera, pues aunque se notaba bien, la realidad era que no quisieron correr peligro con la salud del mexicano, quien pidió un round más al finalizar el noveno, quedándose sin éxito y la amargura de la derrota en su corazón mientras Cotto festejaba con su gente en una gran noche de boxeo en La Gran Manzana.
ASÍ LO VIVIMOS.