Cruz Azul vence a León y se reconcilia con su afición
LUIS SALAZAR
Mariano Pavone fue por su reivindicación y la consiguió: peleó todo el partido, intentó una y otra vez, disparó a la portería, cabeceó, no se rindió; y en una jugada en el área, robó un balón y lo metió para el gol de la victoria de Cruz Azul sobre León.
El atacante argentino gritó su gol ante los Panzas Verdes como si fuera el último de su carrera. Sacó la frustración tras una temporada de altibajos donde no había sido la solución en el ataque celeste y donde los aficionados del club lo habían abucheado en otros juegos. Fue un tanto para que La Máquina ganara 1-0 y se reconciliara con el Estadio Azul, que no había visto ganar a su equipo desde la jornada 6.
Era un juego que lucía espectacular, del que se esperaban opciones de gol y emociones, pero Cruz Azul y León decepcionaron. Fueron dos sistemas tácticos que se neutralizaron. No hubo un equipo que dominara. Por momentos, los celestes tuvieron más el balón e intentaron atacar, pero sin crear peligro.
El León, que llegaba con el cartel de ser el mejor visitante de la Liga Bancomer MX, se conformó con el empate y sólo cuando estuvo en desventaja, fue más agresivo. Y por ello se fue sin nada.
Pocas jugadas de gol. Algunas de Pavone, Joao Rojas y Achille Emaná, por Cruz Azul. Un tiro de Luis Montes y otro de Matías Britos por parte de La Fiera.
Un partido así sólo podía cambiar con una desatención y el León la cometió: Rafael Márquez le estrelló el balón a Pavone cuando intentó despejar, el rebote le quedó a Johnny Magallón quien intentó llevarse al delantero dentro del área y no pudo; entonces el argentino recuperó la pelota, se llevó al portero y tiró con fuerza al arco. Fue un gol con más garra que creatividad.
Pavone rescató a Cruz Azul y lo puso en los primeros lugares de la tabla. La Máquina no vive su mejor momento futbolístico, mas gana puntos y sigue en la pelea. Es un tanque de oxígeno que le permitirá al equipo trabajar para mejorar y aspirar por el título.