Los toros no eran de calidad en la MM
RICARDO VELÁZQUEZ
Decepcionante es el único calificativo que se le puede dar a la corrida de ayer en la Monumental Monterrey, pues ni el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza ni alguno de los toreros a pie se llevaron premio.
Una buena entrada de casi seis mil personas que presenciaron cómo las orejas jamás llegaron, teniéndose qué conformar con apenas algunos destellos de los tres toreros.
La escasez de emociones en el inmueble se debió en gran medida a la baja calidad de los toros de las ganaderías de Cuco Peña, Teófilo Gómez y Fernando de la Mora, los cuales dieron muy poco juego y apenas uno de ellos superó los 500 kilos de pesos.
El español Hermoso de Mendoza tuvo su mejor actuación con el segundo de la tarde, de nombre ‘Venadito’ enemigo ante el cual logró emocionar a los tendidos, sin embargo, al fallar con el rejón de muerte los premios se diluyeron. Fue hasta el cuarto intento, en el que Hermoso liquidó a su rival.
Al igual que el caballista, el regio Alberto Espinoza ‘El Cuate’, dio sus mejores pinceladas con su segundo enemigo, de nombre ‘Regio’, un burel muy justo de presencia, pero que el diestro lo entendió bien y le sacó algunos pases, pero también malogró al menos una oreja con el acero, teniéndose qué conformar con una sentida vuelta al ruedo.
En el cierraplaza el hidrocálido Juan Pablo Sánchez, parecía que se llevaba el triunfo ante ‘Gallo’, toro de reserva, que fue requerido luego de que su enemigo original, se despitorrara al chocar con un burladero.
Sánchez toreó a su estilo, muy pegadito al toro y fajándose, entrega que el tendido comprendió a la perfección escuchándose gritos de ‘Ole’, aunque parecía que el destino ya predestinaba una tarde sin trofeos, pues el diestro mató hasta el tercer viaje.