Margarito, en el ojo del huracán
SALVADOR RODRÍGUEZ | NUEVA YORK, EU
Parece que el triunfo sobre Miguel Cotto fue perjudicial para Antonio Margarito, parece que en lugar de despegar hacia las grandes ligas, fue el inicio de una debacle terrible para el tijuanense, que hasta el día de hoy lo tiene en la mira de fanáticos, medios y gente ligada en distintas latitudes al boxeo.
Margarito, en su siguiente pelea, se puso en el ojo del huracán al tratar de usar unos vendajes que contenían una sustancia parecida al yeso, acto seguido, fue noqueado por Shane Mosley y suspendido por la Comisión de California, donde siguen sin darle licencia para combatir.
Por fin volvió después de muchas batallas legales encabezadas por su promotor Bob Arum y haber cambiado de entrenador tras deshacerse de los servicios de Javier Capetillo y hacerse de los servicios de Robert García, pero fue sólo para terminar perdiendo de forma abrumadora ante Manny Pacquiao en el estadio de los Vaqueros de Dallas.
Y no fue lo peor. A raíz de esa pelea, Tony fue operado primero del pómulo derecho por una fractura que ya le fue reparada, pero además, le habían diagnosticado desprendimiento de retina y le dijeron que mejor se retirara del boxeo; sin embargo, una segunda opinión de un doctor de Arum, le permitió seguir con su carrera después de un par de operaciones en el ojo derecho, supuestamente por cataratas.
Debido a ello, Margarito tuvo que ser sometido hace unos días a una exhaustiva revisión de parte de la Comisión Atlética de Nueva York que finalmente le dio la licencia, pero para muchos fue más por la presión política y económica que en realidad por que el ojo del mexicano esté al ciento por ciento.
Así que en esta pelea Margarito tiene doble tarea. Demostrar que su triunfo ante Cotto la primera vez fue legítimo tras las sospechas de que usó vendas con yeso, y segundo que su ojo está apto para el combate, esperando obviamente que su situación médico no decaiga.