Muere Noelia Castillo tras recibir la eutanasia; esperaban recapacitara de último momento
Después de casi dos años de una intensa batalla legal, Noelia Castillo, joven catalana de 25 años, falleció este jueves tras recibir la eutanasia en el centro sociosanitario Sant Camil de Sant Pere de Ribes, en España.
Su caso no solo marcó un precedente judicial, sino que también volvió a encender el debate sobre los límites éticos y legales de la “muerte digna”.
La joven, quien tenía una discapacidad del 74% derivada de un intento de suicidio en 2022, decidió llevar su proceso hasta las últimas consecuencias, pese a la oposición de su padre y de diversos colectivos.
Una decisión firme pese a la presión
Horas antes del procedimiento, familiares y grupos religiosos se congregaron afuera del hospital intentando persuadirla de cambiar de opinión. Sin embargo, Noelia permaneció firme en su decisión e incluso pidió estar sola durante sus últimos momentos.
El proceso se realizó bajo los protocolos médicos establecidos, con personal sanitario que confirmó previamente su voluntad. Su padre intentó frenar el procedimiento hasta el último momento, pero las autoridades judiciales rechazaron nuevamente la solicitud.
“Ha fallado el sistema”, acusa la familia
El caso generó fuertes reacciones, especialmente por parte del entorno familiar. El abogado del padre, José María Fernández, lanzó una dura crítica al sistema:
"Ha fallado el sistema legal, el procesal y el sanitario a una muchacha que ha tenido una vida muy dura, que todos lamentamos, lo único que se la ha podido dar es la muerte. Hace mucho tiempo que ella debería haber recibido tratamiento para sus enfermedades mentales y un grado de dependencia mayor que le hubiera permitido tener una mayor pensión para tener una vida digna”.
"Lamentando mucho este final, esperamos que este caso al menos sirva para que no se repita en el futuro y no haya más Noelias”.
Un proceso judicial sin precedentes
Noelia solicitó la eutanasia en abril de 2024, misma que fue aprobada por unanimidad tres meses después. Sin embargo, el caso escaló a distintas instancias judiciales luego de que su padre interpusiera recursos legales.
El proceso pasó por tribunales locales, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Supremo, el Constitucional e incluso el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, todos fallando a favor de la joven.
Durante una audiencia en 2025, Noelia denunció presiones de su entorno para desistir y reafirmó su decisión ante la jueza.
Una vida marcada por el dolor
La joven sufría trastornos mentales como trastorno límite de la personalidad y obsesivo compulsivo, además de las secuelas físicas tras arrojarse de un quinto piso en 2022, lo que le provocó paraplejia y dolores neuropáticos severos.
También relató haber sido víctima de agresiones sexuales, una de ellas grupal, lo que agravó su estado emocional.
Protestas, rezos y polémica social
El caso movilizó a colectivos religiosos y políticos, quienes realizaron rezos simultáneos bajo el lema “Noelia, no estás sola”.
Mientras algunos sectores defendieron su derecho a decidir, otros denunciaron lo que consideran una “cultura de la muerte”. El presidente de la Conferencia Episcopal Española también se pronunció, cuestionando el uso de la eutanasia como solución al sufrimiento.