Nairo Quintana quiere ser el mejor ciclista latino de todos los tiempos
DANIEL HERNÁNDEZ
Ser el mejor ciclista latinoamericano de la historia es la siguiente ‘cumbre’ que el colombiano Nairo Quintana quiere conquistar.
En entrevista con RÉCORD, el pedalista sudamericano advierte que en dos años tendrá opciones para ganar el Tour de Francia, la máxima competencia ciclista del mundo, y convertirse así en un ícono de esta disciplina de América Latina.
"Ese es mi deseo (ser el mejor ciclista latinoamericano), pero el ciclismo no es una ciencia exacta. Hay que tener condiciones, pero también hay que tener suerte y sobre todo trabajar y cuidarte mucho”, reconoció el integrante del equipo Movistar.
Quintana, de 23 años de edad, ya sorprendió al mundo con su segundo lugar en la edición 100 de la ‘Grande Boucle’, en la que apenas debutó este año.
Sólo otro latinoamericano había podido quedar entre los tres mejores de la carrera ciclista másimportante del mundo; el también colombiano, Fabio Parra, en 1988.
"Ganar un Tour es muy, muy difícil. Muy pocos corredores en la historia lo han conseguido. En mi primer Tour he logrado ser segundo (lugar) y por eso creo que en un par de años puedo tener opciones de ganarlo. Pero necesito seguir mejorando, sobre todo en la contrarreloj”, admitió.
La baraja de ciclistas latinos en la actualidad no es amplia. Aunque, por tradición, Colombia siempre ha tenido buenos representantes, con la particularidad de que son unos ‘devoradores’ de la montaña.
Detrás de Nairo, está su compatriota Rigoberto Urán que este año fue segundo en el Giro de Italia, con el equipo Sky, al igual que Carlos Betancur, que con el AG2R fue quinto en esa misma competencia.
En 2002, Santiago Botero puso a Latinoamericana de nuevo en el mapa del ciclismo al quedar cuarto en el Tour de Francia. Hoy, la esperanza se llama Nairo Quintana.
"Estoy empezando a asimilar lo que se supone que he hecho, pero todavía estoy volando Me doy cuenta cuando alguien me llama por mi nombre o me pide una fotografía. Todo parece un sueño”.
La juventud es su principal arma. A los 23 años, ya entró a la élite mundial al convertirse en el ‘rey de la montaña’ además de adueñarse del ‘maillot’ blanco que lo acredita como el pedalista más joven del Tour de Francia con mejor ubicación en la clasificación general, desplazando al estadounidense Tejay Van Garderen, del equipo BMC, quien era considerado como la nueva ‘joya’ del ciclismo mundial.