Reaparece el 'Zotoluco' en la México, tras cuatro años de ausencia
VANIA RAVELO
Desde hace cuatro años, cuando temas de escritorio lo alejaron de la Plaza México, Eulalio López ‘Zotoluco’ se prometió no volver a pisarla en tanto no lo hiciera vestido de torero.
La primera figura de México quebrantó la promesa y hace un par de días estuvo en el coso capitalino con RÉCORD para conversar a propósito de su reaparición.
Esta tarde inaugura temporada, acartelado con Enrique Ponce y Octavio García ‘ElPayo’ , con toros de San José.
¿Cómo se siente en la víspera de reaparecer en La México?
Muy contento, no había vuelto hasta ahora y hay muchos sentimientos encontrados. Esta plaza me ha dado mucho, tardes triunfales, otras muy duras en las que hubiera deseado no haber venido, pero de las que aprendí.
Me emociona estar a tan pocas horas de mi regreso y, al mismo tiempo, siento el miedo y la responsabilidad de esta plaza. Sobre todo, siento ilusión.
¿Qué lo alejó de la plaza?
Cosas administrativas que prefiero dejar en el pasado. Lo importante son el presente y el futuro, que estoy anunciado esta temporada por tres corridas.
¿Cómo vivió estos cuatro años?
Fueron duros. Por fortuna no dejéde torear casi un domingo y me he mantenido en un nivel importante, pero cuando veía una corrida por televisión y a mis compañeros partir plaza, me provocaba mucha melancolía saber que yo podía estar en ese momento ahí; hubo que hacer ‘de tripas corazón’, porque las cosas no estaban bien. No fue fácil; La México es ‘la que da y quita’.
¿Le quitó algo a su carrera en esta ausencia tan prolongada?
No me quitó como tal, pero siempre hace falta. La México te da vigencia, es un aparador al resto de la República y el mundo, porque lo que hagas o dejes de hacer aquí tiene mucha trascendencia.
Luché para mantenerme vigente, me refugié en plazas como Aguascalientes, Guadalajara, Monterrey, Querétaro, por nombrar algunas; tenía que estar bien, gracias a eso me mantuve vigente.
¿Llegó a pensar que no volvería?
No, para nada, nunca perdí la ilusión. Cada temporada que pasaba era muy duro no verme anunciado, pero no perdí la fe; siempre he tratado de ser buena persona dentro y fuera del ruedo, creo que eso de alguna manera me ayudó a que esto tuviera un buen término, y con la ayuda de mi nueva administración, esto tuvo un final feliz: mi regreso a la Plaza México.
¿Un final que representa un nuevo principio con La México?
Así es y espero que sea bueno. Espero estar a la altura de las circunstancias, que la gente me vea con buenos ojos.
Tengo que estar bien por obligación, porque me debo a la gente y me va a exigir, mi carrera de torero ha ido mucho de la mano de La México, y en esta segunda etapa, espero que sea mejor.
¿Está consciente de que en esta nueva etapa encontrará nuevos toreros con lugar de consentidos, como Arturo Macías?
Nadie es indispensable ni permanente y es importantísimo para el toreo que sigan surgiendo toreros, porque en ellos está el futuro.
El caso más cercano es el de Arturo Macías, pero vienen otros chavos muy buenos: Arturo Saldívar, Juan Pablo Sánchez, Joselito Adame, el mismo ‘Payo’, Mario Aguilar; son jóvenes y muy buenos toreros que se quieren comer el mundo y quitarte el sitio.
Es ley de vida. Entiendo que ellos quieren estar en el lugar de las figuras y qué bueno que surjan, porque eso le da pasión a las corridas y se mete más gente a la plaza.
¿Querrá su sitio de consentido?
Por supuesto, voy a tratar de hacer mi mejor esfuerzo. Hay que demostrar lo que has aprendido en todos estos años y nada me gustaría más que recuperar el cariño de la gente, el apoyo que siempre me
ha brindado, y para ello tengo que hacer mi mejor esfuerzo; creo que tengo la capacidad y la ilusión de
no dejarme ganar la pelea, ni por los jóvenes ni por las figuras.
Se fue en un momento de amor–odio con la afición; ¿cómo espera que sea el trato en el regreso?
Lo hemos visto a lo largo de la historiade las grandes figuras, así es, en un toro la gente puede estar entregada contigo y en el otro, te abuchea.
Es duro, incluso injusto, a veces, pero la gente está en todo su derecho de exigir, porque paga un boleto. Hay que dar el ancho y yo espero que la gente vea todavía en mí a ese guerrero, ese torero que no se deja ganar la pelea y que a costa de lo que sea, trata de cortar orejas.
¿Cómo vuelve ‘El Zotoluco’ en el aspecto taurino?
Eso no lo podemos saber a ciencia cierta, hasta el domingo a las 16:30 horas, porque uno puede decir muchas cosas fuera del ruedo, pero dentro es diferente; llega el toro y pone a cada quién en su lugar. Lo que sí puedo decir es que son cuatro años que me han curtido más, dentro y fuera del ruedo, porque la profesión no es fácil y todo eso forja un carácter y El diestro confía en vivir una segunda etapa triunfal en este ruedo.
Regresa con Ponce y ‘El Payo’, pero usted acapara reflectores en el cartel; ¿cómo se siente?
Son muchas cosas y trato de asimilarlas. La responsabilidad es enorme, estoy frente a grandes toreros, con la afi ción más conocedora y exigente del mundo taurino, en la plaza más importante de América y debo tener los pies bien plantados sobre la arena, la cabeza fría y tratar de dar lo mejor de mí.
Más allá de cortar trofeos, ¿qué le ilusiona de esta tarde?
Por supuesto que me importan las orejas; algún amigo una vez me decía que las orejas son como
el dinero: no son lo más importante, pero claro que hacen falta; así que lo que más me ilusionaría
–sin dejar fuera las orejas o el rabo que pudiera cortar– es el cariño y el apoyo de la gente, porque al final eso es lo que mueve la fi esta; lo que más me interesa es estar bien con la gente, porque es a la que le debo gran parte de mi vida como torero, además del toro.
¿Cambia el estado de ánimo ante el inminente compromiso?
Un poco. Es normal, al final mevoy a jugar la vida, voy a estar ante 45 mil espectadores –Dios quiera y se llene la plaza–. No es un compromiso fácil, sí habrá muchos ojos para ver qué pasa conmigo y eso te pone a pensar en muchas cosas que en estos días previos no te dejan estar tranquilo por más que quieras y cualquier detallito te saca de quicio.
¿Cómo está viviendo su entorno familiar el regreso a La México?
Muy bonito, mis hijos ya crecieron; Álvaro tiene 12 y José María, 7, ya se empiezan a dar más cuentade lo que significa un compromiso tan grande, los papás de sus compañeritos en la escuela mandan recaditos de que quieren boletos para los toros, ellos quieren venir a la plaza y el ambiente familiar gira en torno a la plaza y me preguntan cosas por las que no se interesaban antes, que trato de platicarles.
Mi mujer me apoya, mis papás igual, sufrirán como yo, pero es lo que he querido y siempre el miedo a la responsabilidad o al fracaso está latente y enfrentarte a una plaza como ésta siempre te hace sentir mariposas en el estómago.
¿Cómo pasará las horas previas a la reaparición?
Mucho más tranquilo, tuve un mes de mucha preparación en el campo y en plazas, y ahora estaré tranquilo, voy a disfrutar, a estar con mis hijos y mis papás, disfrutando.
¿Con más miedo o más ilusión?
Ambas. Más ilusión porque tienes más conciencia de lo que significa y por lo mismo, más miedo, porque sabes que la gente exige y que hay que hacer un gran esfuerzo. Dios quiera que todo salga bien.