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Ricki Herbert, el eterno ‘All White'

Ricki Herbert, en una sesión del combinado neozelandés | MEXSPORT
Te presentamos la segunda colaboración de Michael Brown, una voz autorizada en el país de Oceanía

MICHAEL BROWN

Han existido momentos negros en la historia de Nueva Zelanda en el futbol, pero pocos como el mediocre episodio de horror en Honiara.

En los últimos años de la Copa de Naciones de Oceanía, los ‘All Whites’ fueron derrotados 2-0 por Nueva Caledonia en las Semifinales y después luchó de más para vencer a las Islas Salomón 4-3 y quedarse con la tercera posición, en una competencia entre ocho equipos.

La cabeza de Ricki Herbert se pidió casi de inmediato, pero sobrevivió. El organismo nacional encargado de la selección rápidamente dio el espaldarazo a su asediado entrenador argumentando que merecía otra oportunidad, no sólo por guiarlos en el camino hacia la Copa del Mundo de 2010, sino también por haber terminado la clasificación invicto.

La verdad, no había muchas otras opciones. Herbert se había establecido como el hombre más poderoso del futbol en Nueva Zelanda tras un arreglo que no sólo lo dejó como entrenador de los ‘All Whites’ sino también del Wellington Phoenix, el único club profesional del país. Además de eso, también fue el auxiliar técnico en los últimos años del equipo olímpico.

No hay muchos trabajos para entrenadores ‘top’ en Nueva Zelanda y Herbert, quien fuera miembro clave para la clasificación al Mundial de 1982, llevó a cabo la mayoría de ellos.

Desde que Herbert renunció como técnico de Wellington, dijo que este sería su último año con los ‘All Whites’, ya sea finalizando en noviembre o julio. Será el final de una larga carrera como entrenador de Nueva Zelanda, que empezó en un partido contra Australia en Londres en 2005.

Bajo el mando de Herbert, los ‘All Whites’ han disputado 58 partidos de los cuales consiguieron 22 victorias, 14 empates y 22 derrotas. A simple vista, parece tener un balance positivo, pero 14 de sus triunfos se han dado contra selecciones de Oceanía.

Contra equipos que no son de Oceanía, Herbert ha sostenido 41 partidos de los cuales ha logrado ocho victorias, 13 empates y 20 derrotas (33 goles a favor y 70 en contra).

Rara vez ha estado bajo presión, en gran medida porque el escrutinio en los futbolistas y entrenadores de futbol en Nueva Zelanda es mucho menor comparado con el que se aplica a sus homólogos de rugby.

Hay una mayor diferencia en la situación en México. Al mismo tiempo que Herbert ha sido técnico de Nueva Zelanda, el Tri ha cambiado en ocho ocasiones a su entrenador. A Nueva Zelanda le ha tomado 24 años tener ocho técnicos.

Estabilidad y lealtad son rasgos valorados en este país, y a los entrenadores normalmente les toma tiempo demostrar su valía, pero el tiempo parece ser el correcto para un cambio después de la Copa del Mundo. Ocho años es mucho tiempo en el futbol y un montón de jugadores han escuchado la misma voz, han realizado los mismos entrenamientos y han seguido la misma estrategia de juego.

Algunos de ellos fueron, en privado, críticos del desempeño de Herbert en la Copa de Naciones en los últimos años, citando la falta de análisis y preparación de los equipos rivales que los dejó vulnerables. Su salida como técnico del Wellington fue bien visto por algunos, porque le dejaba la posibilidad de concentrarse únicamente en el equipo nacional rumbo a la Copa del Mundo.

Herbert de ninguna manera fue la única razón por la que Nueva Zelanda falló en Honiara. Luchó contra un formato brutal de competencia en el que jugaron cinco partidos en nueve días, cercanos a los 40 grados centígrados y 95 por ciento de humedad.

Esto se dimensionó cuando en la fase final para la Copa del Mundo, logró seis victorias en seis encuentros y 17 goles por sólo dos en contra.

La preparación para el duelo ante México fue apenas ideal, pero los ‘All Whites’ lo han hecho en otras ocasiones y confiamos en que puedan hacerlo otra vez.