Son Heung-Min revela el verdadero desafío que enfrentará ante México en el Mundial 2026
A medida que se aproxima el arranque de la Copa del Mundo 2026, las miradas comienzan a centrarse en los contrincantes que tendrá la Selección Mexicana en la primera fase. El conjunto dirigido por Javier Aguirre quedó ubicado en el Grupo A, un sector donde compartirá escenario con Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia.
El duelo ante los sudafricanos revivirá lo sucedido en la histórica inauguración del Mundial 2010, una razón de peso por la cual el Tricolor ha optado por sostener encuentros de preparación ante rivales de ese continente, como el reciente choque contra Ghana.
Por otro lado, volver a ver frente a frente a México y Corea del Sur genera una enorme expectativa en la afición. Ambos combinados ya se midieron en la Fase de Grupos de Rusia 2018, un torneo que consolidó a Son Heung-Min como un personaje sumamente carismático y querido por el público mexicano.
Aquel afecto nació después de que el atacante marcara uno de los tantos con los que el cuadro asiático derrotó a Alemania, un resultado que de manera indirecta, selló el boleto de México a los Octavos de Final. En medio de las celebraciones de aquel año, los fanáticos locales adoptaron al delantero bajo el ya famoso cántico: “Son, hermano, ya eres mexicano”.
El enemigo a vencer para Corea del Sur
A pesar de las muestras de cariño del pasado, el panorama para el Mundial 2026 será completamente distinto. En una entrevista reciente, el actual referente del LAFC de la MLS abordó las dificultades geográficas e institucionales que implicará medirse al combinado azteca en territorio tapatío durante la Fase de Grupos.
"México va a ser un poco diferente debido a la altitud, un reto difícil, un desafío nuevo, pero estamos aquí para ganar. Va a ser duro, pero intentaremos dar lo mejor de nosotros", apuntó Son Heung-Min, quien ya posee experiencia reciente en el país tras disputar un par de compromisos en suelo mexicano durante la Concacaf Champions Cup.
Finalmente, el atacante surcoreano reconoció que su día a día en Los Ángeles le permite mantener un vínculo muy estrecho y de profunda admiración con la comunidad latina y mexicana. Además está consciente de que la Nations Cup y la localía transformarán ese amor en una intensa rivalidad deportiva durante los 90 minutos.
"Obviamente, cuando juguemos uno contra el otro, ¡probablemente me odien de nuevo! Pero lo entiendo perfectamente. Por eso amamos el futbol", concluyó el futbolista.