Texas y Filadelfia, de cuidado para la nueva temporada
EMMANUEL GUTIÉRREZ
Tras llegar por primera vez en su historia a la Serie Mundial en 2010 y caer ante San Francisco, los Rangers de Texas tienen con qué aspirar a cosas grandes, esto pese a las sensibles bajas de Cliff Lee y Vladimir Guerrero. Del primero, basta decir que volvió a los Filis de Filadelfia, en el Este de la Liga Nacional, para conformar, sin duda, a la mejor rotación de Grandes Ligas.
Pero iniciemos este análisis con el último representante de la Liga Americana en el ‘Clásico de Otoño’. Texas aún tiene entre sus filas a Josh Hamilton, quien tuvo en 2010 un promedio de .359, 32 jonrones y 100 carreras producidas.
Nelson Cruz, Michael Young e Ian Kinsler (suman 52 vuelacercas entre los tres) son el complemento para una ofensiva cumplidora. En cuanto a pitcheo, Brandon Webb intentará regresar a sus mejores años, para llenar el hueco que dejó Lee.
Siguiendo con el Oeste, están Los Ángeles, novena en franca reconstrucción. A pesar de la adquisición de Vernon Wells, pilar de Azulejos de Toronto junto a José Bautista en 2010, el equipo intentará no terminar con marca negativa (80-82 la temporada pasada).
A su vez, los Atléticos de Oakland seguirán confiados en el talento de sus jóvenes, aunque colocaron en la mesa más de seis millones de dólares para llevarse al bateador designado Hideki Matsui y traer de regreso al pitcher Rich Harden. Darán batalla, pero hasta ahí.
Los Marineros de Seattle eran vistos como los campeones de esta División a principios de 2010, por tener una nómina de más de 100 millones de billetes verdes, la cual sucumbió durante la campaña para alcanzar 101 derrotas. Sólo Felix Hernández (ganó el Cy Young en 2010) e Ichiro Suzuki son lo rescatable; aspiran nuevamente al fracaso.
Y en el Este de la Liga Nacional los Filis y sus cuatro ases de pitcheo (Roy Halladay, Roy Oswalt, Cliff Lee y Cole Hamels) son el equipo a vencer al tener una de las rotaciones más temidas en la historia desde 1995, cuando los Bravos de Atlanta tenían a Tom Glavine, Steve Avery, John Smoltz y Greg Maddux como estelares.
A pesar de que no hay reemplazo para Jasyon Werth, quien se fue a Washington, el equipo confía en que Ryan Howard, Jimmy Rollins y Chase Utley cumplan a la ofensiva y así dar oportunidad para que sus pitchers puedan ganar 20 partidos cada uno, proeza conseguida por los Orioles de Baltimore de 1971 en los brazos de Dave McNally (21), Mike Cuéllar (20), Pat Dobson (20) y Jim Palmer (20).
En cuanto a Atlanta, el retiro del manager Bobby Cox es un duro golpe a la franquicia, pero el nuevo timonel, Fredi González, espera que los Bravos sigan siendo novena de Postemporada.
La llegada del segunda base Dan Uggla (cuatro campañas con por lo menos 30 jonrones), el regresode Chipper Jones y una rotación que acumuló 3.80 de efectividad en 2010, son alicientes. Caso contrario es el de los Mets, equipo que enfrenta una demanda multimillonaria –de las víctimas en el fraude de Bernard Madoff–, dieron de baja al mexicano Óliver Pérez y a Luis Castillo, a quienes deben 18 mdd, y sus bateadores no están en el mejor momento de su carrera.
Por si fuera poco, enfrenta la recuperación de su as del pitcheo Johan Santana, quien se operó el hombro izquierdo y tardará tres meses más en regresar a la loma. Florida es un cuadro modesto, con serios problemas de pitcheo, que jugará en 2011 su última campaña en el Sun Life Stadium.
Finalmente, Washington abrió la chequera y contrató a Jayson Werth, pero seguirán a la sombra al no tener un pitcheo sólido; su estrella, Stephen Strasburgh, se perderá esta campaña tras someterse a la operación Tommy John.