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Opinión

Alejandro Molina Bortoni

Experto en psicología y desarrollo humano que trabajó con la Selección Mexicana durante el proceso de Ricardo La Volpe. Molina llevará los lectores todo lo relacionado a la psicología y el deporte.

10 mil goles, un caso de afiliación

2019-04-11 | Alejandro Molina
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El duelo entre Cruz Azul y Querétaro se volvió histórico, Milton Caraglio hace el gol 10,000 en el Estadio Azteca cuando corría el minuto 64. Es el primer estadio del mundo en recibir esa cantidad de goles. Hoy aprovecho este hecho para hablar sobre la emoción que genera ir al estadio cuando nos integramos con pasión en torno a un equipo.

En 1962 se decide la construcción del Estadio Azteca y se hace realidad en 1966. Como dato curioso, en 1961, David McClelland desarrolla su teoría de la motivación. Aprovecho este pretexto y casi coincidencia para que reflexionemos sobre los patrones de motivación de este autor ya que no han perdido vigencia. Son 3; la necesidad de logro, la de poder y la de afiliación.

La necesidad de logro se refiere a la persona que desea realizar tareas difíciles, que está retada por su capacidad de llegar a metas desafiantes.

La necesidad de poder es la típica gente que le gusta estar a cargo como responsable. Ya hablaremos de ello en otra ocasión. La necesidad de afiliación significa querer tener buenas relaciones con otras personas, pero también pertenecer, ser parte de una comunidad. Lo traigo a la reflexión porque este es el fenómeno que se vive en los estadios, especialmente en el Azteca. Por eso es tan emocionante ser parte de la ola. Fusionarnos como una masa humana unida en una misma actividad.

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Por eso, también es tan difícil lograr quitar de las costumbres el grito guerrero de “Eeeeeh...” porque crea una identidad colectiva como país. Una cosa positiva de los mexicanos es la capacidad de celebrar colectivamente, de unirnos a través de estos rituales y de ponernos la camiseta. No es un tema exclusivo de nuestro país, pero sí he experimentado que nuestra cultura vive la afiliación de manera más fuerte que muchas otras.

Es importante por lo reflexionado anteriormente, cuidemos en nuestros equipos a las personas que promueven actividades de afiliación e integración. Cuando los líderes se centran únicamente en el logro o en el poder, influyen negativamente en el espíritu de equipo. Hay que invertir tiempo en la convivencia armónica y en la cercanía de la gente. Una comida y un tiempo de esparcimiento por el simple hecho de juntarse, dará siempre beneficios a al grupo.

Estimados lectores, si alguno de ustedes no ha ido a experimentar la fusión en una masa colectiva en el Azteca lo invito a que lo experimente. Será siempre una experiencia inolvidable.

“Revitalízate, vuelve a la esencia de lo que te da el éxito”