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Opinión

Christian Martinoli

Uno de los mejores cronistas deportivos en México, trabaja para TV Azteca y ha colaborado con RÉCORD desde 2010.

Entre azul y buenas noches

2021-01-21 | CHRISTIAN MARTINOLI
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Luego de 11 goles anotados en la jornada pasada y de un espectáculo verdaderamente deprimente, el futbol nacional se entretuvo más con lo que hizo la figura de Cruz Azul fuera de la concentración de su equipo que lo que ha podido sumar en este inicio de campaña para su club.

Parece que La Máquina no puede, no quiere, no logra, no alcanza, no consigue la paz y, por ende, la felicidad.

El conjunto cementero pasa ya casi de manera perpetua por cualquier tipo de vicisitudes y es incapaz de no ser nota, muchas veces relacionadas a la exigencia que su añeja gloria y pasado boyante le exigen, pero la mayoría, para ser justos, por el morbo que generan sus inverosímiles actos y su absurdo presente.

Incluso, la indestructible afición celeste ya no tiene explicación de lo que sucede con su equipo; insinuaciones, hipótesis, versiones, rumores, percepciones y sobre todo la tajante y fría realidad de los resultados finales son los que ahogan al fiel fanático en un desgano y desesperación casi tan grande y marcado como el que muchos de sus jugadores presentan en el campo de futbol.

Es cierto que hasta hace no mucho la escuadra de La Noria merodeaba con lujo de detalle otra Final de Primera División; sin embargo, el castillo de naipes se derrumbó como sólo puede hacerlo el Cruz Azul con su ya tan conocido manual exclusivo de maneras de fracasar sin que nadie lo imagine, es decir, un generador interminable de hecatombes jamás ni siquiera pensadas.

Mientras el otrora magnánimo hombre fuerte del equipo está prófugo de la justicia por un desfalco de dimensiones bochornosas, una hambrienta, principiante y neófita administración intenta enderezar una torre más inclinada que la de Pisa, y nadie puede garantizar que logre su objetivo, aunque muchos creen que si por lo menos dentro de sus valores está la honestidad y la transparencia, sería por lo menos un buen inicio.

Reynoso, con dos fechas como responsable de un equipo que le cayó de milagro, está caminando por la cornisa, extraño quizá en un equipo como el abolengo y poderío económico del Azul pero no para un técnico con muy poco brillo en ese cargo dentro de campos mexicanos. Así que él sabrá lidiar con esa presión, habrá que esperar si sus dirigidos pueden, saben, quieren o son capaces de respaldarlo a la hora de mover el balón a partir de la Fecha 3.

El torneo apenas comienza y hay que ser muy malo para no clasificar, el plantel cementero, por más tocado anímicamente que se encuentre deberá, en el peor de los casos, rasguñar un puesto para respirar con relativo alivio; sin embargo, a estas alturas de la vida increíblemente las prioridades de esta entidad deportiva han cambiado de forma radical, porque Cruz Azul antes de buscar ganar, debe buscar sanar y eso tarda mucho más que tratar de meter la pelota dentro de una portería.

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