Pan con lo mismo
Tenemos la oportunidad de ver la Liga de Ascenso y la situación no cambia nada: “pan con lo mismo”, los mismos errores, la falta de conducción, no saben arbitrar y están creando un grupo de 'pitafaltas' y 'sacapartidos'.
Empezaremos con el hijo del ya muy multicitado Mauricio Morales, quien dirigió el partido Zacatepec vs U de G. Édgar Morales mostró mucha inexperiencia y ser novato para dirigir un partido de Liguilla. Ni con todas las designaciones que recibe vemos avances. La calificación de faltas es muy pobre y es increíble que estando a dos metros de la jugada, el cuarto árbitro, que está a más de 30, le tenga que decir que hay mano en la jugada del gol de U de G. La ubicación es pésima, así como la lectura del partido.
Hay que prepararlos bien antes de debutarlos en Liga MX, porque cuando los debutan están muy verdes, como Édgar, y suelen fracasar.
En el Tampico vs Celaya tuve la oportunidad de ver a Guillermo Pacheco, que se siente figura; muy soberbio y crecidito. Desde el minuto 75 la gente empezó a gritarle al portero de Celaya el famoso "puto" y no hizo nada. Se dejó gritar y manotear. Los locales le protestaban todo y no se atrevió a mostrar tarjetas; escasa personalidad y valor. La calificación de faltas, pésima, así como la fluidez del partido. Sin valor en sus tarjetas, por eso nunca logró el orden en el juego.
Adalid Maganda fue el peor. Aplaudo que haya luchado para regresar
al arbitraje y le diera cachetada con guante blanco a los comisionados, pero qué lamentable arbitraje. Lo 'pecharon', le gritaron, lo insultaron; sancionó más de 40 faltas, lo engañaron con múltiples simulaciones, anuló un gol legítimo a la U de G, en complicidad con su asistente; de lo peor que he visto en los últimos torneos.
Si estos árbitros son los que tienen propuestos para debutar en la Liga MX, gran futuro nos espera.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR LA COLUMNA: TIERRA SIN LEY
DAN PENA
Parece vecindad, rodeada de chismes, enfrentamientos, grupos de choque, designaciones misteriosas y rivalidad entre los integrantes, así se encuentra la Comisión de Árbitros, que a falta de dirección cada quien hace lo que quiere.
Han desunido al grupo designando a sus amigos, a los que pagan las
comidas y sirven de choferes, a los que llevan chismes de sus compañeros para ser beneficiados, a hijos o familiares que están en el arbitraje. Hay que ver cómo el hijo de Mauricio Morales y de Toño López tienen designaciones. Los comisionados que involucran a sus familiares para hacer negocio con los árbitros, en verdad, dan pena, pero mientras sigan incorporando malhechores y cuatreros esto estará cada día peor.
Falta imagen, dirección, un prototipo de árbitro a seguir, instrucción
y capacitación; estamos por entrar a la Liguilla en la Liga MX y no vemos cómo van a mejorar. Nos quejamos de Yamazaki, Padilla, Mancilla e Iñárritu, que durante 15 años acabaron con el arbitraje y donde estuvieron involucrados gente como Jorge Gasso, Carlos González, Mauricio Morales, Francisco Ramírez y muchos más.
Los actuales están peor de siniestros, ya pongan orden. En verdad no hemos visto cambios desde la llegada de Arturo Brizio y cada vez sus colaboradores lo están ayudando a tocar fondo. Tal parece que la consigna es seguir con la crisis que dejaron sus antecesores.