Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores resultaron heridos mientras intentaban huir del lugar donde fueron detenidos por fuerzas especiales estadounidenses, informaron funcionarios y medios internacionales basados en reportes de la cadena CNN y fuentes judiciales.

Según los relatos oficiales, la pareja corrió hacia una habitación segura dentro de su residencia en Caracas cuando la operación se desencadenó. Al intentar esconderse detrás de una puerta de acero con un marco bajo, ambos se golpearon la cabeza con la estructura, lo cual les provocó heridas visibles.

Lesiones visibles y atención médica solicitada
Maduro y Flores comparecieron ante un tribunal con marcas que mostraban los rastros de esos golpes. Durante la audiencia, la defensa de Flores presentó ante el juez que ella había sufrido lesiones importantes, incluyendo lo que podría ser una fractura o un hematoma considerable en las costillas, y solicitó una radiografía y evaluación médica completa para garantizar su estado de salud mientras se resuelve el proceso judicial.
Reportes de prensa indicaron que durante la audiencia Flores se tambaleó o bajó la cabeza en varios momentos, y que Maduro tuvo dificultades para sentarse y levantarse en determinados instantes, de acuerdo con observaciones de reporteros presentes. Además, bocetos judiciales mostraron a Flores con vendajes en la cabeza.
¿Qué se sabe del origen de las heridas?
Las fuentes señalan que las lesiones ocurrieron durante la fase de la operación en la que la pareja intentaba huir de las fuerzas estadounidenses, y no posteriormente. Fuentes gubernamentales estadounidenses que informaron a legisladores describieron el golpe en la cabeza de Flores como leve, aunque otros consideran necesario realizar estudios más detallados para descartar consecuencias mayores.
Los dos también habrían recibido primeros auxilios por parte de los operadores de la Fuerza Delta de Estados Unidos tras ser extraídos del complejo militarizado en Caracas.

Situación legal actual
Maduro y Flores enfrentan cargos federales en Estados Unidos, incluyendo narcotráfico y delitos relacionados con armas, de los cuales se han declarado no culpables ante la corte en Manhattan. La pareja permanece bajo custodia mientras se programan futuras audiencias.





