A 83 días: En México 1970 se entregó por última vez la Copa Jules Rimet a un Campeón
El trofeo de la Copa del Mundo es el sueño de todo niño que pateó algún viejo balón o cualquier objeto en un llano. Sin embargo, antes de la ostentosidad del actual premio que otorga la FIFA, hubo una copa más modesta, pero que también se convirtió en el objeto más deseado por las leyendas de antaño.
La Copa Jules Rimet -en honor al tercer presidente del organismo rector del balompié e impulsor del Mundial- fue el primer trofeo codiciado entre los futbolistas. La Copa del Mundo desplazó a los Juegos Olímpicos y los futbolistas se llenaron de un patriotismo fuera de lo común para alzarlo al finalizar el certamen.
El trofeo era una alegoría a la diosa griega de la victoria Niké, con 30 centímetros de altura y un peso total de cuatro kilos. La copa vivió momentos inverosímiles, como su ocultamiento durante la Segunda Guerra Mundial, y el robo que sufrió previo al Mundial de Inglaterra 1966.
Brasil se quedó con ella
Una de las reglas más antiguas del Mundial fue sobre la obtención del trofeo para el ganador de la competición en tres ocasiones, es decir, el primer en levantar la Copa Jules Rimet tres veces se quedaba con ella. En México 1970, Italia y Brasil jugaron no sólo por ser Campeones del Mundo, sino que también para quedarse de manera definitiva con la figura de oro.
La Gran Final en el Estadio Azteca -ahora Banorte- reunió a dos de las tres selecciones con dos victorias en los Campeonatos del Mundo hasta el momento. Pese a la paridad que se especuló al comienzo del partido, el trámite fue completamente diferente. La Verdeamarela le pasó por encima a la Azzurri, con un marcador de 4-1.
Carlos Alberto, el eterno capitán del Scratch -y autor del "gol perfecto"-, fue el último jugador en recibir y levantar la Copa Jules Rimet. El Coloso de Santa Úrsula volvió a ser testigo de una historia de esas que solo los templos más sagrados son capaces de concebir.
¿Qué pasó con la Copa Jules Rimet tras su obtención de manera definitiva?
Después de que Brasil la ganó y se quedó con ella, fue expuesta de manera casi inmediata en la Confederación Brasileña de Futbol. Ahí estuvo por casi 13 años sin problemas, pero en diciembre de 1983 fue robada; se dice que el trofeo fue fundido en oro y jamás fue recuperado.
Actualmente existen algunas copias del que fue el primer trofeo del Mundial, pero de la copa original solamente queda la base. Cierto o no la leyenda, la realidad es que ahora solamente existe una Copa Jules Rimet y fue de Brasil y Pelé. Faltan 83 días para el Campeonato Mundial 2026.
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